2 enemigos que impiden que logres tus objetivos

 
Y dos maneras de resolver esto en tus tareas del día a día

Te has levantado con energía, tienes claros tus objetivos del día, estás motivada y feliz.  Pero el día avanza, aparecen las llamadas, los grupos de WhatsApp, los mails, la amiga que te invita a un café... y mientras pasan las horas no encuentras el momento para hacerlo: ¡PELIGRO!

Existen dos enemigos públicos que tratarán de que no logres tus objetivos diarios, y ya de paso... que tampoco los logres el resto del mes y entres en un círculo vicioso donde avanzar te resultará muy complicado.

1. INTERRUPCIONES

Las origina nuestro entorno: amigos que nos llaman en horas de trabajo, compañeros que nos preguntan de manera insistente, reuniones no previstas, compromisos a deshoras...

2. DISTRACCIONES

Tienen su origen en la falta de claridad (de foco) y las originamos nosotros mismos, auto saboteándonos: mirar las redes sociales, ojear la prensa...

​Pero, ¿cómo logras esquivarlas?

1. Tener claridad: ¿qué micro objetivo queremos lograr hoy?

2. Establecer nuestros límites: expresar con rotundidad cuando podemos y cuando no podemos ser interrumpidos. Avisar a los que nos rodean y hacerlos partícipes de nuestra decisión.

Delimita una hora al día (tu hora estrella) en la cual no te puedas ser interrumpida (avisa a tu familia o a los compañeros si es necesario).

Durante esa hora, estarás focalizado en resolver el objetivo más importante que te has marcado a primera hora del día. Nada de emails, llamadas, redes sociales, conversaciones, etc., durante esa hora estaréis sólo TU OBJETIVO y tú.

Es una tarea sencilla, que, si la aplicas durante los próximos 7 días, estoy segura de que te va a hacer avanzar hacia tu objetivo sin dudar. 

 

 

 

  • Compartir: