Para mamás: lograr el balance adecuado

 

Te confieso que desde hace un par de meses estoy trabajando en dedicarles más tiempo a mis tres hijas (de 6, 3 y 1). Porque, aunque soy dueña de mi tiempo, muchas veces el bendito balance se me complicaba por tener que cumplir mil roles a la vez.

Día a día logro avanzar, pero decidí buscar ayuda profesional porque soy una mamá humana y sentía que yo sola me volvía un ocho. En el proceso descubrí que me faltaban varias cosas que realmente no tenía en mi mapa mental que estaba haciendo mal o dejando de hacer.

La más importante de esas que realicé fue que cada hijo necesita tiempo por separado, porque a veces encasillamos (si tienes más de uno) en “mis hijos” y no nos damos cuenta de que son personitas separadas que necesitan atención individualizada.

Y aprendí que debo evaluar sus necesidades propias y hacer mi trabajo como mamá diferente en cada caso. ¡Más cosas en el tapete, por supuesto!  Pero mejor darme cuenta ahora que cuando fuera muy tarde.

Te hablo de esto como un aprendizaje y aprovecho para comentar del tema de los tiempos porque viene el fin de año  e inicio de vacaciones escolares y todo comienza a volverse de locos. Termina la escuela, pero quizás empiezan las peleas en casa (por no tener actividades fijas en diciembre), los compromisos, las fiestas, reuniones de Secret Santa, el trajín y, por supuesto, el tranque.

Más enredo en la calle, casi no pisamos la casa y los niños trepándose por las paredes, portándose peor, y nosotras histéricas por lo exterior que explotamos con ellos…

Hay menos tiempo libre, y nuestros hijos nos piden la misma atención que antes + la extra porque no tienen que estar en su rutina escolar.

¿Cómo hacer que estos meses complicados sean de más balance con nuestros hijos y que, además, podamos fortalecer la relación y disfrutar verdaderamente la época de “paz y amor”? ¡Buena pregunta!

Lo primero es que debes tomar la decisión de separar espacio para tus hijos, a pesar de tus miles  actividades.

En ese tiempo, aunque sea poco (tú decides cuánto será y los horarios), puedes hacer:

  • Actividades o juegos dirigidos en casa.  Toma ventaja de la temporada para hacer cosas diferentes o temáticas.
  • Que tus hijos te acompañen a hacer mandados  porque de seguro tendrás mucho tiempo que puedes aprovechar.
  • Que te ayuden  a envolver regalos, cocinar, hacer galletas o tarjetas de Navidad.
  • Preparar juegos divertidos en casa.
  • Que el tiempo que estás con tus hijos no sea solo para regañarlos,  para darles indicaciones o para cumplir en ser chofer. 
  • Plan de fin de semana  para que no solo sean tus gestiones o compromisos.
  • Programar piyamadas  con primitos o incluso entre ustedes mismos.
  • Participar en actividades de Navidad.  Posadas, conciertos, etc.
  • Hacer citas semanales  con tus niños por separado. Incluso pueden ser dentro de casa, deja que ellos escojan lo que quieren hacer y tú vuélvete niña por ese tiempo.
  • Visitar lugares  en donde tus hijos puedan brindar apoyo a otros niños y conozcan otra realidad.

¿Cómo lograrlo? Colócalo en tu mapa mental como prioridad. Igual que cumples con tus citas de trabajo o amistades ¡Inclúyelos en tu agenda de fin de año! Aprovecha cada momento con ellos porque lo que siempre escuchamos de las mamás de adolescentes es “se crecen muy rápido”. Y si dejamos que el tiempo se nos venga encima, después nos arrepentiremos de estar tan ocupadas y de no haber disfrutado al máximo sus etapas y las épocas mágicas que solo se viven una vez. 

 
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