Cuando ella me atropella

Mié, 03/22/2017 - 14:44
¡Ay la tecnología!

Cuando estaba en secundaria lo más cercano que tenía de tecnología era la televisión y mi radio cassette, la comunicación a larga distancia era por cartas escritas, mandadas por correo, que elegías si era regular o sea por barco o aereo (supuestamente rápido) y ese rápido eran 15 días, cuando la carta llegaba a su destino ya habían ocurrido otros hechos, o sea, estaban tardeeee. Jajajaja (que bárbaros).

 

La manera ultra rápida eran las llamadas telefónicas y todo mundo esperaba hacerlas de noche que salían algo más baratas. Chuzo!! Cuento todo esto y parece que hablo de otra vida, y se me cae sin asco la cédula al piso jajajajaja pero son hechos vividos y hay que contarlos.

 

Estudié en colegio de monjas, y ellas tenían dos exigencias que la mayoría en ese momento no entendíamos pero ahora agradecemos: 1) Escritura palmer. 2) Escribir en máquinas manuales pica y elite sin ver las teclas. Ambas han hecho que me luzca y quede como una verdadera princesa varias veces en mi vida. Hoy día la gente dice: “wao que letra” ó “vaya escribes en la compu sin ver!” (No eran tan descabelladas las ideas de las monjas). En la medida que pasaba el tiempo y empecé a trabajar y tuve mis primeros encuentros con computadoras (ahora dinosaurias) con programas como wordperfect y lotus 1,2,3.

 

Luego mi hermana, que siempre fue la innovadora en mi casa, a finales de los 90’s insiste para que nos compren una compu con modem y todo jajajajaja estabamos IN, tuvimos el último alarido de la moda. Que literalmente hacía un sonido tan espantoso como un alarido para poder conectarse con el ciberespacio y así poder mandar los primeros e-mail a los tres gatos que contaban con dirección de correo electrónico. Jjajajaja ay! Como me rio…

 

Y cuando menos acordamos, de repente la moda era bajar música, y así evitabamos comprar los CD’s. Peeeero, habían canciones tan largas o pesadas o queríamos bajar varias que nos tocaba dejar la compu toda la noche encendida, para poder llegar a ese nivel de éxito.

 

Nos enloquecimos todos mandándonos e-mails con adjuntos y como dicen los españoles (era la ostia) ¡lo máximo!, paralelamente llegaron los teléfonos celulares básicos que solo se usaban para llamar y recibir (y nos creíamos que estabamos a tope con la tecnología uff!! Ya no podíamos con ella). 

 

Luego llegan a nuestras vidas los Blackberry (que todavía no conozco a nadie que me diga que no los AMÓ); ese aparatito de verdad era la cerecita del cake, teníamos nuestro e-mail y nos comunicabamos por el grupo de BB. Y la pregunta callejera era: ¿Oye cuál es tu pin? Juro por lo más sagrado que pasar al siguiente nivel me costó, como a la gran mayoría, estabamos aferrados. Pero fue inevitable saltar a los temidos celulares inteligentes y es aquí donde empieza a atropellarme la tecnología, vamos más rápido que tren bala; no he terminado de aprender una pendejadita cuando ya debo aprender 6 más.. confieso que de los “no se cuantos” iconos que tiene el cell, yo solo uso como 5.

 

Luego llegan las redes sociales que han sido un boom! (Literalmente explotarle la vida a todo el que se deja seducir), sumamos tabletas que se pueden llevar a todos lados, igual que laptops ultra ligeras que ya casi parecen hojas de papel (de lo delgadas), y lo peor para mi; los APP’s. Bajarlo, usarlo, actualizarlo. Oh santo cielo! Ya estoy mareada solo de mencionarlo. Ajo!! Y que me dicen de la conectividad?, que si con el televisor, que si con tabletas o computadoras, que si te conectas con tu cuenta, con wifi o con bluetoth, que si con el radio del carro, con bocinas en casa o en calle.

 

Estamos a merced del ciberespacio, los ciberdueños y las fulanas nubes. Y comentaba yo en casa; hace pocos días: “nunca faltan los desgraciados hackers, que no son más que unos terroristas ciberneticos, que pueden echarle a perder la vida a un buen par de gente que toooooodo lo hace con tecnología a través de su celular.”

 

Es muy cierto que todo esto te ahorra un mundo de tiempo; te mantiene conectada con mucha gente que antes ni de chance veías y tienes casi toda tu vida controlada desde la palma de tu mano. Porque ya hay hasta cocinas que te empiezan a cocinar la cena para que este lista cuando llegues a casa. Ahora que me dedico a escribir mi blog y controlar a diario las únicas tres redes que tengo la capacidad de manejar, sé que para muchas cuarentidivas cuesta mantenerle el ritmo a la gente que es escasamente más joven y no hablemos de nuestros hijos los milenials, va llegar el momento que van a manejar la tecnología a punta de ojo.  Sin necesidad de usar ni dedos.

 

A todas mis amigas Cuarentidivas que sienten que la tecnología las atropella como a mí, sepan que no están solas; que yo estoy dispuesta a dar hasta donde mi mente me lo permita y que cuando las cosas aprieten un poco más y me sienta perdida, nos quedará apoyarnos en nuestros asistentes (en mi caso mis chamacos), jejejeje a las finales saldremos adelante así sea con ayuda, pero menos dejarnos.

 

Lo único que me encantaría pedirle a todos los genios inventores (si pudiera) es que bajen un poco la velocidad, que cuando finalmente me aprendo algo, al día siguiente  ya estoy obsoleta jajajajaja que horror siempre Out. Pero adivinen?! Siempre Diva. No me voy a rendir jamás. Arriba Chicas!! Si podemos.

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