La cultura sigue siendo la cenicienta de los gobiernos. Darle su lugar es un reto de todos

 
Sáb, 04/06/2019 - 14:41
Recientemente, la Capali y la Academia Panameña De La Lengua organizaron su Foro Cultural 2019, donde expertos en temas de arte y cultura mostraron la preocupante realidad de estos sectores en el país. Estuvieron presentes algunos candidatos a la Presidencia de la República quienes se comprometieron a mejorar la situación.

Un pueblo sin cultura es un pueblo sin alma. La cultura, además de ser un derecho humano, constituye uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) para 2030. Y es que en las últimas décadas se viene promoviendo el concepto de que la cultura y el arte conforman una gran industria, la creativa, que supone una gran fuente de ingresos para la economía de un país, si es vista como un tema integral.

Panamá, a pesar de tener un ley de cultura (engavetada), una autoridad que rige el tema (Instituto Nacional de Cultura- Inac) y diversos actores que desarrollan actividades dentro de las Industrias Culturales y Creativas (ICCs),  aún está lejos de incorporar la cultura como un motor de desarrollo.

Durante décadas han sido diversos los gobiernos que han dejado en el olvido a la cultura y al arte. Bajo este precepto la Cámara Panameña Del Libro y la Academia Panameña De La Lengua realizaron recientemente en la Biblioteca Nacional Ernesto J. Castillero el foro "Cultura: Retos de todos", que contó con la ponencia de ilustres actores culturales de diversas ramas y la participación de algunos candidatos a la Presidencia de la República de Panamá.

"Los anteriores gobernantes no han hecho sus tareas, no han realizado los ajustes en las agendas políticas de incorporar la cultura como un elemento fundamental para un bienestar social... Es momento oportuno en el que artistas, escritores y actores de la sociedad dedicados al arte y la cultura les hagamos un recorderis de lo que tienen pendiente en la agenda", expresó previo al evento a revista Mujer la escritora Ela Urriola, quien es profesora de Filosofía de la Universidad de Panamá.

Museos han cerrado sus puertas al público, no existen bibliotecas públicas en los municipios o las que están se encuentran desabastecidas, las autoridades que dirigen las instituciones regentes de la industria no son idóneos, las infraestructuras de los espacios culturales en su mayoría son monumentos a la desidia y las agrupaciones culturales emblemáticas no tienen sede. Por si fuera poco, las ICCs no han sido vistas como un motor de desarrollo, no existen estadísticas de su impacto ni políticas culturales claras y transversales que marquen una hoja de ruta para que la cultura aporte al desarrollo socio económico. Fueron algunos de los planteamientos de los actores culturales durante el foro.

La cultura debe ser prioridad del Estado

Con la exposición “Contexto de la gestión del Patrimonio Cultural: El caso de Panamá”, por la Arquitecta Katti Osorio, abrió la actividad. Osorio explicó que mientras a nivel global el concepto de cultura ha evolucionado desde una cultura única que representa a un país hacia la diversidad y la pluralidad, en Panamá aún esto no ha ocurrido a pesar de que ha habido varios intentos fallidos, desde 1999, para actualizar la política cultural, que data de la década de los 70.

"Tenemos ya casi 20 años. El nuevo diálogo a nivel nacional es necesario. La cultura  no es necesariamente el bastión contra el exterior sino que habla de la diversidad cultural, de la pluralidad y que todos tenemos diferentes identidades culturales con las que nos podemos asociar, y no solamente proteger una", expresó.

Aseguró que el Inac ha adoptado en sucesivas administraciones el postulado de los ODS que la cultura es motor de desarrollo, por ser miembro de la comunidad internacional, "pero solamente estableciendo regulaciones nuevas y leyes, según la soliciten los organismos internacionales, no porque partan de la necesidad interna del país donde haya este diálogo que indique qué significa ser panameño, hacia dónde va la cultura y qué significa para nosotros, más allá de lo económico, del grado de inversión".

"Al reconocer la cultura como elemento transversal de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y para facilitar su consecución, se hace evidente la necesidad de llevar la cultura a la categoría de una prioridad del Estado mediante una política pública de cultura, cuyos objetivos aseguren que los procesos de la cultura estén presentes en todos los espacios de planificación de las acciones del gobierno, de manera transversal y abarcadora, integrando los procesos de desarrollo", subrayó.

Falta institucionalidad e infraestructura

“Institucionalidad, ámbito educativo e infraestructura de la cultura en Panamá”, fue la ponencia del profesor del Conservatorio Nacional, Ellis Newman, quien es parte del Consejo Panamaño de las Artes. Newman puso sobre la mesa seis de los principales puntos de vista que artistas y gestores culturales han recogido en un documento, para que sirva de hoja de ruta a los gobiernos. 

Por ejemplo, el profesor habló de la falta de institucionalidad y de la necesidad de que el conglomerado de gremios artísticos y culturales, mediante una representación formal, integren la junta  directiva de la institución encargada de las artes y cultura a nivel nacional (Inac).

Otro punto que subrayó fue la falta de idoneidad y de capacidad de gestión de las personas que dirigen la cultura en el país. "Existe un manual con el perfil de las personas que deben liderar estas instituciones.  Fue aprobado en 2010 y no se cumple", reclamó.

El el ámbito educativo, pidió que se promuevan las artes y la cultura desde la educación inicial. " Solo 2 centros (la Escuela de Danza y el Instituto Nacional de Música, conocido como el Conservatorio Nacional) de los 22 del Inac enseñan artes desde edad temprana. Los centros tienen muchas carencias, porque los procesos no han sido actualizados ni acordes con el cambio que ha habido en el Meduca y que tampoco es a la velocidad que debiera ser", manifestó. Entonces, pidió coordinacion entre el Meduca y el Inac para que exista la participación de docentes del sector artístico representado por los gremios.

También habló sobre la necesidad de financiamiento para la investigación y becas de intercambio cultural, nacional e internacional, para el fortalecimiento del sector artístico y cultural.

Otro punto débil que Newman detalló sobre la cultura local es la falta de infraestructura. "Estamos atrasados. Hay ejes transversales que utilizan otros países con currículus serios. Aquí en un edificio quieren meter a todas las escuelas: la Orquesta Nacional, el Ballet Nacional..." Destacó que se debe reparar, renovar y construir nuevas estructuras y espacios culturales para el desarrollo formal y no formal de cada una de las disciplinas del arte y el folclor.

Por último, habló sobre la necesidad de fortalecer las agrupaciones emblemáticas. "La Orquesta Sinfónica Nacional, el Consejo Nacional de Escritores y el Ballet Nacional están debilitadas, no tienen sede". Además, exhortó desarrollar y replicar todas las iniciativas culturales en todo el país.

La literatura panameña, en la orfandad

En su intervención “Literatura e identidad cultural como política de Estado”, la Profesora Ela Urriola expuso sobre la falta de acción de los gobiernos en relación a la literatura panameña.

"La orfandad en que están sumidas las letras panameñas es vergonzosa y los que se han sentado en la silla presidencal han sido cómplices de esta situación...Los pequeños gestos, no dejan de ser eso", se quejó.

La profesora se refirió a que ser escritor en Panamá, incluso uno muy destacado, no es sinónimo ni de reconocimiento ni de vivir dignamente del oficio. "La publicación de un libro de 60 páginas, 250 ejemplares, en pequeño formato, cuesta alrededor de 1500 dólares. El libro, con suerte, si se vende, termina por ceder el 20 o el 50%  de su valor, solo por distribuirlo; lo que percibe el escritor solo alcanza para cubrir la inversión", expresó. Y continuó: "En Panamá hay 250 escritores activos; en Islandia, con 350 mil habitantes, uno de cada 10 es escritor y ese país ostenta un Premio Nobel de Literatura... Vender libros solo es un negocio para las escuelas privadas en Panamá", criticó.

Urriola mencionó que "la promoción de la cultura y la literatura no son negociables, si en realidad aspiramos a construir una sociedad saludable, no solo aquella que gobernar en un lapso de tiempo, sino aquella que ha de ser heredada por la próximas generaciones". 

Para que el panoramade la cultura  la literatura mejore, opina que los futuros gobernantes "deberían escuchar, comparar con otros países que en efecto desarrollan holísticamente todas las esferas, incluyendo la cultura; deberían repensar el papel de las misiones diplomáticas en el exterior, que más que promover al país o lo que se produce culturalmente, se convierten en una cuota para saldar los compromisos políticos, al igual que sucede con las instituciones relacionadas con la cultura, ya que no son precisamente las personas capacitadas o comprometidas con la cultura las que están al frente de estos debates".

Necesidad de una visión conjunta a largo plazo

Las Industrias culturales y creativas (ICCs) generan ingresos globales anuales de US$2,250 billones y exportaciones de más de US$250 mil millones. Además, es el sector que más emplea a personas entre los 19 y 25 años. Entonces, ¿por qué en Panamá esto no ha sido tomado en serio por los gobiernos?
 
"La cultura es un derecho humano y pilar del desarrollo sostenible. No es un gasto, sino motor y facilitador del progreso, pero no lo vemos en Panamá porque no tenemos estadísticas. En los países donde se ha desarollado es porque se han hecho políticas", fue la tesis de doctor Gerardo Neugovsen durante su exposición “Economía y cultura en Panamá”.

A pesar de que en el Istmo no haya cifras sobre las ICCs, estas sí son muy dinámicas y activas, según Neugovsen, quien en la actualidad se encuentra haciendo un informe que compila información de algunas investigaciones que hizo para el BID, entre 2015 y 2017, con datos de los últimos diez años. "En 2011 las industrias creativas aportaron 800 millones de dólares a la economía  panameña, que es como el 2,4% de la producción, eso  se traduce en un 6,4% del PIB, son números muy significativos.  Este sector recibió del Estado en 2013 el 0,20% del presupuesto nacional, o sea que hay un desbalance absoluto, prácticamente  ideologico, la cultura no existe como un sector relevante mientras que está aportando", recalcó.

Otro ejemplo que dio fue la Ley del cine. "Desde que se instaló en 2012 este sector aportó 30 millones a la economía panameña, y pasamos de un largometraje en 2011, a 10 largometrajes estrenados en 2018; quiere decir  que cuando el Estado se involucra y aporta recursos, todo el sector se dinamiza", determinó.

Siendo las ICCs tan dinámicas, el experto aseguró que lo que nos está faltando son políticas públicas que apoyen este desarrollo. "Al no haber políticas y alineamiento en lo que pasa en cada uno de los sectores, estos no pueden crecer. Entonces hay mucha gente haciendo actividad cultural y creativa, generando riquezas, ingresos, pero lo que está faltando desde el Estado es un apoyo muy fime y decidido hacia todo este desarrollo", reveló Neugovsen, quien es consultor internacional y docente investigador de temas relacionados con la economia creativa. 

Opinó que es fundamental una visión de largo plazo, tanto en el sector público como en el privado. "Es decir, dónde queremos estar con nuestro potencial creativo y cultural dentro de 15 o 20 años y trazarnos un plan para llegar allí. Todos los esfuerzos que se hacen están diluidos, cada uno está en lo suyo y no hay una visión consensuada, conjunta, que oriente todos estos esfuerzos hacia un objetivo común", manifestó. "Entonces, planificación, visión de largo plazo, consensuar metas y objetivos,es lo que está faltando en Panamá", reiteró.

El consultor destacó la importancia de desarrollar un propio modelo de desarrollo económico y cultural, con estrategias de largo plazo, que tenga que ver con las culturas, la identidad y la idiosincrasia panameñas. "Lo importante es que las industrias creativas y culturales no son solamente ese sector, sino que tienen impacto directo en otras industrias conexas: se beneficia la economía, la gastronomía, la hotelería, todos los proveedores de insumos, de equipamientos. Cuando se activa la cultura, económicamente hablando se activa una enorme cantidad de industrias vinculadas directa  e indirecta, generando posibilidades de empleo, riqueza y bienestar", detalló.

Los candidatos se comprometieron

Solo dos candidatos presidenciales estuvieron presente en el foro, donde escucharon sobre la situación actual de la cultura y los retos que se deben enfrentar en el país sobre la misma. Esto indignó a parte de la audiencia, quienes consideraron que no asistir (o en su lugar enviar a sus esposas o representantes) era demostrar la falta de interés en el tema. 

"Es impresionante que no se haya hecho nada hasta el momento con la industria naranja con el impacto esta que causa", dijo la candidata por la vía independiente Ana Matilde Gómez. "Yo vine porque estoy convencida de que la cultura es importante. Mi presencia hoy es reiterar ese gran compromiso con la cultura, entiendo que ha ocurrido un proceso de transculturación que ha afectado la identidad nacional, porque la debilidad estructural de las instituciones y el poco presupuesto que se destina, no permite tener suficiente educación  en el país para que resista los embates o shocks externos de ese proceso...Creo que la cultura puede ser un nivelador de la tremenda inequidad que hay en el país, hay mucha desigualdad y la cultura es una buena herramienta", dijo a los presentes, recordando que en la Asamblea Nacional intentó, junto a la Biblioteca Nacional, pasar la ley de las bibliotecas por todos los municipios y se quedó estancada.

Otro candidato independiente, Ricardo Lombana, recordó que entre sus propuestas está la Beca naranja, "que no es otra  cosa que la identificación del atlento para el arte, la cultura y la creatividad desde edades tempranas, en los colegios, y brindar o volcar sobre ellos todo el apoyo del Estado en el concepto de beca integral, que incluye educación gratuita, alimentación, entrenadores, guías , implementos e incentivos, y conectar esa formación  de talento con la inserción en el mercado laboral o en el emprendimiento; por eso el Centro de oportunidades narana, un punto de encuentro entre emprendedores, creadores y las industrias creativas con la investigación, la tecnología, los fondos públicos y privados que se puedan asociar", manifestó.

Por parte del candidato presidencial por el Partido Revolucionario Democrático estuvo un representante de la mesa cultural, quien señaló que 'en el buen gobierno' la cultura va a entrar  nuevamente en el aula, con libros. "Son 15 tareas y acciones primordiales y todas están contenidas en lo que se ha dicho aquí; sin embargo puntualizo nuestra decisión de que la nueva institucionalidad debe ser una también. Asumimos la creación del Ministerio de Cultura, librando todos los prejuicios, las dudas de que ello signifique generar más burocracia o que esté bajo los estandartes de un partido político. La cultura nacional es de todos, la gestión cultural tiene que ser de todos", señaló, agegando que se desempolvará la ley de cultura engavetada hace varios años "para llevar la política cultural eficaz, que rescate la identidad y la memoria, y que tenga carácter transversal".

Maribel Gordón, vicepresidenta por la fórmula del Frente Amplio por la Democracia (FAD) estuvo presente y advirtió sobre la necesidad de crear valor para el patrimonio cultural y ambiental. "Hay museos cerrados por décadas, hay un abandono de todo los espacios culturales porque como no es negocio para ellos (los gobiernos partidocráticos), no se ivierte. Comentó que la propuesta de su colectivo tiene dos ejes fundamentales: "Identidad nacional y fomento de la cultura como base de la convivencia pacífica, y para ello es necesaria llevar el arte, no solo a las escuelas sino a las comunidades donde surgen, crecen y deben desarrollarse los artistas del país". Además, indicó que un país no se desarrolla si no está presente una visión integral de país, y en ello la cultura el deporte, la ciencia, el arte, la educación y la salud son elementos fundamentales del quehacer público.

El panameñista José Isabel Blandón tampoco estuvo presente y , en su lugar, envió a un representante de su planificación cultural, quien señaló que la política cultural de Blandón es en primera medida "conocer que necesitamos una nueva institucionalidad que se va a sustentar en una propuesta que debe ser debatida democráticamente en todas las provincias, distritos y comarcas. Comprender que con el advenimeinto de la globalización los imaginarios han cambiado y somos culturas e identidades que compartimos un mismo territorio. Y hacer, elevar la experiencia del equipo para construir un gran pacto nacional para rescatar las culturas". También reveló que se buscará elevar paulatinamente el presupuesto designado a la cultura, del 1 al 3%, al igual que elevar el tema del patrimonio inmaterial. 

Por último, Vicky Heurtematte estuvo presente por el partido Cambio Democrático, representando a su esposo, el candidato presidencial Rómulo Roux. "Luego del fallecimiento de mi padre, mi hermana y yo creamos una fundación, donde uno de los ejes fue el tema de la cultura, porque creemos en el valor de esta como medio trasnformador", manifestó. Ejemplificó que los relevos generacionales de las diferentes técnicas artesanales de Panamá son temas que debemos ver como país, pues si se extingue la mano de obra se acabarán las expresiones culturales. "Como país tenemos que entender todos la importancia de la cultura. Para Rómulo es importante y es un tema que personalmente me comprometo a impulsar. Hay que entender que la tecnología está avanzando y que hay trabajos que van a ser reemplazados por un robot, pero la cultura no", dijo.

La Cámara Panameña del Libro y la Academia Panameña de la Lengua, con el apoyo del Consejo Panameño de las Artes y la Biblioteca Nacional, presentaron a los candidatos, mediante un documento,14 puntos vitales para el desarrollo de la cultura panameña. Los mismos son:

  1. Que el gobierno entrante establezca una política pública para la cultura adecuada al siglo XXI, que sea la base para una Ley General de Cultura y su articulación en planes de acción, así como para la reestructuración de la administración pública de la Cultura proyectada al periodo 2019-2030. Los siguientes puntos de esta Carta de Intención indican algunas de las aspiraciones principales del sector cultural identificadas por este Foro, que ilustran la necesidad urgente de establecer una Política Cultural actualizada al siglo XXI.
  2. Que la nueva Política Cultural asegure la promoción y la protección de la diversidad de expresiones culturales que conforman la identidad plural de la Nación, fomentando el respeto, equidad de acceso, estudio científico y comprensión mutua de las culturas en Panamá.
  3. Reconocer la contribución de nuestras letras al desarrollo del país, comenzando por asumir los compromisos con los derechos de autor que dicta la Ley 64 del 10 de octubre de 2012. Para esto es imprescindible que las competencias del Instituto Nacional de Cultura se eleven con la creación de un Ministerio de Cultura.
  4. Que el conglomerado de gremios artísticos, mediante una representación formal, integre la Junta Directiva de la Institución gubernamental encargada de las artes y la cultura a nivel nacional.
  5. Que las autoridades que se escojan para dirigir las Instituciones gubernamentales de Arte y Cultura tengan idoneidad comprobada, capacidad de gestión y cumplan con los perfiles que establecen sus Manuales de Carrera Administrativa respectivos.
  6. Promover una reforma integral de la enseñanza de las artes y la cultura, desde la educación inicial hasta la educación superior, y crear un sistema de coordinación entre el Meduca y la Institución encargada de Arte y Cultura (actualmente el INAC), que cuente con la participación de docentes del sector artístico representado por sus gremios u organizaciones de representación.
  7. Desarrollar programas de financiamiento para capacitación, investigación, becas e intercambio cultural nacional e internacional para fortalecimiento del sector artístico y cultural. También para la participación anual en eventos internacionales para artistas que apliquen, con criterios que garanticen la participación equitativa.
  8. Reparar, renovar y construir nuevas infraestructuras y espacios culturales para el desarrollo de la Educación formal y no formal de cada una de las disciplinas de las Artes y el Folclore.
  9. Fomentar la formación y oportunidades de hacer carrera profesional a través del fortalecimiento de las agrupaciones artísticas nacionales principales, como son la Orquesta Sinfónica Nacional, el Consejo Nacional de Escritores y el Ballet Nacional. A este propósito, solicitamos la creación de coros, compañías de teatro, de danza y de ópera profesionales, que cuenten con su respectiva remuneración y políticas de excelencia que sean cónsonas con altos estándares internacionales.
  10. Arbitrar todos los medios necesarios para lograr el desarrollo de las Industrias Creativas y Culturales en Panamá, considerando aspectos tales como: formación profesional de funcionarios y emprendedores; creación de una Cuenta Satélite de Cultura que permita la generación de información confiable y actualizada, así como la implementación de una legislación adecuada que promueva las inversiones financieras y estímulos fiscales que fomenten el desarrollo de mercados nacionales e internacionales.
  11. Fortalecer los aspectos de aplicación de las leyes y reglamentaciones vigentes en la República de Panamá relacionadas con la propiedad intelectual y el derecho de autor, reforzando la capacidad operativa de la Dirección Nacional de Derecho de Autor, así como actualizar los contenidos de dichas leyes cuando sea el caso.
  12. Designar un presupuesto para el desarrollo de la Cultura conforme a los acuerdos internacionales de los cuales Panamá es signatario, no inferior al 1.5% del PIB.
  13. Resulta imperiosa la necesidad de una colección que reedite o edite las obras de autores premiados. Los ganadores del Premio Ricardo Miró deberían realizar giras dentro y fuera del país. Estas obras ganadoras deben ser promovidas y es necesario articular esta promoción con los consulados e instituciones culturales internacionales, a fin de que no terminen enmoheciéndose en los hangares.
  14. La programación cultural de las embajadas es una prioridad en países cuyo crecimiento es directamente proporcional a los resultados de las pruebas PISA y no a las torres de concreto y cristal, porque porque esos países sí apuestan por la cultura como parte del bienestar social.  Las misiones diplomáticas deben cumplir un rol de promover la literatura y las artes panameñas en el exterior.

 

 

 


 

 

 

 

 

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