¿Sabes quién es Margot Fonteyn? La famosa bailarina que se enamoró de Panamá

 
Mié, 05/22/2019 - 13:06
El pasado 18 de mayo se cumplió un siglo del natalicio de una de las más grandes bailarinas del siglo XX, quien en 1955 contrajo matrimonio con el político y diplomático panameño Roberto "Tito" Arias.

Descripción

El pasado 18 de mayo se cumplió el centenario del nacimiento de una de las grandes bailarinas de todos los tiempos a nivel mundial: Margaret "Peggy" Hookham, cuyo nombre artístico era Margot Fonteyn, fue una artista conocida en el mundo del ballet como 'El Cisne', debido a su elegancia, belleza, donaire y calidad.

Quizás a algunos no les suene familiar el nombre, pero esta bailarina dejó un gran legado en la cultura panameña. Margot Fonteyn fue una reconocida bailarina británica que desarrolló toda su carrera artística en el Royal Ballet, en su mayoría como primera bailarina absoluta. Después de darlo todo sobre los más grandes escenarios, la artista se radicó en Panamá, en 1970, para trascender en su historia.

Hija de un ingeniero irlandés y de una brasileña, Margot Fonteyn comenzó sus estudios de ballet cuando era muy niña, en la ciudad de Hong-Kong, donde su familia se había instalado temporalmente. En 1933 regresó en Londres y estudió danza con la rusa Serafina Astafieva y en la escuela de ballet del Vic-Wells Ballet (que pasó a llamarse Sadler's Wells Ballet y finalmente Royal Ballet), donde a los 17 años ya se había convertido en toda una primera figura, y siguió siéndolo hasta los 60 años.

Debutó en 1934 interpretando uno de los copos de nieve en 'El cascanueces' de Chaikovski. Tras la salida de Alicia Markova de la compañía, Fonteyn interpretó muchos de sus papeles, entre ellos el de Criolla en el ballet 'Río Grande', de Constant Lambert.

Comenzó a cosechar sus primeros triunfos de solista en el Royal Ballet en 'Giselle' (1937),  La Bella Durmiente (1939) y 'El lago de los Cisnes' (1949). 

Por su elegancia y porte, muchos coreógrafos crearon piezas especiales para ella. Uno de ellos fue el inglés Sir Frederic Ashton, quien la consideró una de sus musas y su relación duró 25 años. La carrera de Fonteyn continuó en ascenso y ya hacia el final de 1950 había interpretado casi todos los roles principales de los ballets clásicos. 
 
En diciembre de 1955 contrajo matrimonio con el político y diplomático panameño Roberto "Tito" Arias, y desde ese momento dividió su vida entre bailar y cumplir los roles de la esposa de un embajador.
 
A principios de abril de 1959 la bailarina y su esposo protagonizaron uno de los intentos de golpe de Estado más extraños del mundo. Arias, quien era hijo del expresidente de Panamá y cuya familia liberal se oponía al gobierno autoritario del entonces presidente Ernesto de la Guardia, quisieron derrocar al mandatario en un fallido intento.
 
A punto de retirarse de las tablas, Margot, de 42 años, retomó su carrera junto a Rudolf Nureyev, quien era 19 años más joven que ella. La británica junto al bailarín ruso hicieron una pareja inolvidable y famosísima que duró 15 años. Pronto fueron famosos y alabados por todo el mundo, tanto por su impecable interpretación de los ballets del repertorio tradicional como por las coreografías que se crearon especialmente para ellos. La pareja llegó al record, durante una función en Viena, de ochenta y nueve llamadas a escena para saludar al público.
 
En 1964, Roberto Arias ganó un escaño en la Asamblea Nacional panameña, pero después recibió un disparo por parte de un exiliado político, que lo dejó en silla de ruedas por lo que su esposa se dedicó a cuidarlo. Finalmente, a principios de los 70 se radicó en Panamá junto a su esposo, quien falleció en 1989. En el Istmo la bailarina enseñó danza en el ballet nacional.
 
La situación financiera de Margot Fonteyn no era buena en sus últimos años, razón por la cual siguió danzando hasta sus 68 años de vida. En una ocasión sus amigos cercanos del mundo del arte realizaron un homenaje para recaudar fondos para la bailarina, en el que participaron, entre otros, Plácido Domingo, y su pareja más famosa en los escenarios, el ruso Rudolf Nureyev.

La mejor bailarina del mundo del siglo XX, quien también intervino en diversas producciones cinematográficas y ballets televisivos, murió de cáncer en su finca "Quinta Pata", ubicada en el Higo de San Carlos, en 1991. Fue enterrada en el panteón familiar de los Arias, en el Jardín de Paz en Panamá. 

Su influencia para el desarrollo del ballet en el Itsmo fue tal, que en 2002, durante el mandato de la presidenta Mireya Moscoso, se colocó un busto de la bailarina, creado por el escultor panameño Edgar Urriola, en la antesala del Teatro Nacional.

La bailarina recibió muchos reconocimientos en vida. En 1954 fue nombrada presidenta de la Academia Real de Danza y en 1956 proclamada dama de la Orden del Imperio Británico. La Reina Madre de Inglaterra la nombró Dama Comandante del Imperio Británico en 1964.

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