Yamileth Araúz: un compromiso con la educación panameña

 
Mié, 04/17/2019 - 13:56
La esposa de José Isabel Blandón está convencida del poder de la educación para transformar la vida de las personas.

Optimista, determinada y llena de energía, así se describe Yamileth Araúz, esposa del actual alcalde de la Ciudad de Panamá y candidato a la presidencia del país (por el Partido Panameñista) para las próximas elecciones generales.  Debido a que se conocieron un 6 de enero de 2006 en La Flor de Dolega, Chiriquí, a Yamileth le gusta pensar que ella fue el regalo del Día de Reyes para José Isabel Blandón. Un año después, la pareja decidió formalizar la relación. 

A la abogada le enamoró del aquel entonces diputado su inteligencia, sensibilidad y “que es chistoso, aunque se muestre serio”, expresa. Hoy, lo califica como un esposo y padre cariñoso, que a pesar de que llegue cansado del trabajo, “siempre trata de complacerme a mí y a nuestros hijos en actividades que nos incluyan a todos”.

¿QUIÉN ES YAMILETH?

Tengo entendido que es abogada de profesión. ¿La ejerce actualmente?

Al igual que mi esposo, soy abogada. Desde pequeña me interesé. Mi papá siempre decía que yo era la defensora de todas las causas y que seguramente terminaría estudiado derecho y tal vez de escucharlo tanto desde chiquita, decidí estudiar derecho. Cuando estudio en el Instituto David escogí el bachillerato en Letras porque trataba temas que me interesaban como la lectura, la historia, relaciones de Panamá con Estados Unidos, filosofía… Una vez graduada entré a la Universidad Autónoma de Chiriquí.

Actualmente no puedo ejercer, pero una vez todo termine de seguro volveré a hacerlo.

La podemos ver como una mujer muy dedicada a su familia. ¿Qué significa la familia para usted? Hábleme un poco más de la suya.

Para mí la familia es la base. Es todo lo que tienes cerca y lo que siempre está allí en el momento que más lo necesitas sin exigirte, sin presionarte, sin malas caras y siempre con buenos sentimientos. Para mí la familia ha sido mi fortaleza, y una vez casada lo que hice fue replicar lo que había visto en mi casa. Nosotros somos cinco hermanos y mi mamá decía que éramos como una mano, que se se unía y se volvía puño, seríamos muchos más fuertes.

Mi familia no es una convencional, pero sí creo que es una de las que cada vez hay más en Panamá. Mi esposo tenía un matrimonio anterior, pero aprendimos a respetarnos y a querernos todos. Nuestra hija en común ama a su hermano sin importarle que su madre sea otro. Además, el respeto con la pareja anterior es fundamental.

¿Cómo es un día para Yamileth?

Es agotador. Uno necesita una energía distinta para estar en esto. No a todos les gusta la política, así que no entienden cómo tengo fuerzas para terminar un evento y en la mañana estar despierta como si nada y seguir con mi día. Me gusta lo que hace mi esposo porque sus intenciones con Panamá las motivan el gran amor que siente por el país.

¿Su lema de vida?

Vivir tu día como si fuera el último.

¿Qué es el éxito para usted?

El éxito es lograr lo que tú creas como una meta, pero sobretodo, lograr lo que te hace feliz. Si eres feliz y completa, eres exitosa. Al pensar en éxito, muchas veces me veo reflejada en las niñas, por lo que me gustaría decirles: “Cuando uno es niña a veces no piensas todo lo que puedes lograr, pero siempre con disciplina se puede alcanzar lo que se quiera. Y sobretodo, nunca perder el objetivo porque lo que a veces se piensa no servirá, la vida se encarga de demostrar lo contrario”.

SU FACETA COMO PRIMERA DAMA

¿Cuál es el papel de una primera dama y por qué es importante este cargo?

Creo que no estoy en una papeleta presidencial. Quién va a cumplir el rol en un gobierno es el presidente y la vicepresidenta. Yo estaré donde ellos crean yo pueda hacer un mejor trabajo para Panamá, y daré lo mejor de mí para que las familias podamos mejorar esa cancha que está tan desnivelada, para que la ciudad que crece, crezca para todos.

Cuando recorres las áreas campesinas y humildes del interior –inclusive algunos barrios de la ciudad– ver la descompasada realidad del país. Yo aspiro a que esos niños les llegue una oportunidad y eso se logra a través de la educación. No importa el partido político, color ni ideología; lo único en lo que debe pensar el próximo gobierno es en una educación pareja para todos.

En su agenda como primera dama, ¿cuál sería la causa por la que más abogaría y cómo tiene pensando abordarla?

Por la educación. Creo que falta mucho presupuesto y mi esposo ha dicho que se le asignará el que la ley exige. Yo me veo trabajando con embajadas y junto a otros países para mejorar la educación de niños entre cero y siete años, edad cuando desarrollan su cerebro y están más abierto a aprender e inculcar la metodología de estudio. Quiero un programa de educación incluyente a nivel nacional.

Ahora mismo cuando ves educación tienes una cobertura de entre cuatro y cinco años, que ni siquiera está completa. Ahora hablemos de la de cero a cuatro años; no la hay. Cuando tienes a niños y puedes pagar la escuela de tus hijos, lo metes desde el año y medio o dos. Y aunque parezca que no aprenden, con hacer manualidades y desarrollar sus partes motriz, ya el niño está mucho más avanzado cuando entre a un colegio público.

Teniendo un cargo tan importante, ¿qué proyectos tiene pensado para ayudar a enaltecer el papel de la mujer?

Creo que las mujeres hemos demostrado en todos estos años que todo lo que tenemos es porque nos hemos esforzado el doble. Con esto no desmerito a los hombres, simplemente digo que nosotras l hasta para entrar a política tenemos que esforzarnos más; los hombres lo hacen y ya.

Sí creo que las mujeres necesitan un empuje, pero sobretodo alguien que sea la voz de ella. Que le digan, voy a lograr esto y que se sientan apoyadas. Creo que esto se puede hacer a través de las conversaciones; y he estado participando en conservatorios incentivando a las mujeres a ocupar altos cargos y públicos porque a medida que más féminas entran al sector público se tendrá un gobierno más social y con menos testosterona. Cuando se tenga más equilibrio, también habrá un país más equilibrado.

¿Tiene contemplado combatir el problema de la violencia hacia la mujer?

La única forma de combatirlo es a través de la educación. Muchas de las mujeres que sufren de esto, en la mayoría de los casos, es porque dependen del sustento de un hombre y pasan muchos años bajo maltrato. Se tiene una corregiduría, y ahora jueces de paz, a los que gran parte de las mujeres no se atreven a pasar por allí porque cuando se está dando la declaración que se es abusada, en frente tiene a 15 o 20 personas más del pueblo donde viven. Ya eso es una barrera para las mujeres que quieran abrirse., y cuando ya lo dice, esa mujer no tiene una esperanza de vida porque simplemente su esposo o quién la abusa, es el único sustento para ella y para los hijos.

Por eso pienso que una mujer educada, una a la que se le dé la oportunidad de trabajar y mantener su hogar. Ella será una mujer más valiente y que no va a permitir abusos.

¿Cuáles son sus expectativas con el país o qué desea lograr en este cargo?

Yo creo que mi esposo ha aprovechado estos 25 años que tiene de carrera política y se ha preparado para ser presidente; no es alguien que sale de la nada. Y al prepararse, sabe de la justicia y equidad que queremos de verdad se logre. Creo que Panamá no merece otros cinco años más de lo mismo, donde se llena de esperanzas y promesas a las familias y que no sean cumplidas.

Basta de que gobernantes pasen la página de las obras buenas en vez de continuarlas. Creo que en estos cinco años se debe seguir mejorando lo que dejó el gobierno anterior o anterior. Hay que aprovechar al máximo los recursos y maximizarlos.

Hábleme por favor de su agenda puntual

Todo lo que pueda aportar en educación para niños en edad de preescolar, para que más mamás puedan dejar tranquilas a sus hijos en lugares donde estarán seguros y recibirán una buena educación. Creo que allí pondré todo mi esfuerzo.

Quiero empedrar a la mujer a que se atreva, que salga, que sea su propio sustento, que pueden mejorar la vida de sus hijos y sobretodo que se eduque. Hay que lograr que las niñas sean niñas y no embarazadas. Niñas criando niños… no las estás sacando del círculo de pobreza, las mantienes. Es cuestión de educar.

 

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