Piercing, de accesorio marginal a adorno en la alta moda

Lun, 08/07/2023 - 13:02
Sobre las pasarelas, muchas firmas han convertido esta pieza en un accesorio más.

 Si las últimas décadas han estado presentes en zonas como las orejas, la boca, la nariz o el ombligo, ahora los piercings aparecen en la alta moda, donde pasan de ser solo un accesorio corporal a protagonistas sobre las prendas, y se desligan de viejos tópicos para convertirse en un complemento habitual.

 

De adornar partes del cuerpo como insignia de rebeldía o de estatus a copar colecciones de lujo que van desde los bolsos de JW Anderson hasta Balenciaga, Marine Serre o, incluso, firmas consideradas clásicas como Dior y Chanel, que en sus últimos desfiles presentados hace semanas en París apostaban por este ornamento.

 

De la espiritualidad a la rebeldía

El origen de los piercings se remonta a los albores de la humanidad, donde aparecen de forma casi simultánea en distintas culturas. Si en el antiguo Egipto eran símbolo de distinción para sacerdotes, en tribus asiáticas y sobre las mejillas simbolizaban estado de trance en rituales, mientras que los mayas se perforaban durante festividades.

 

Estos últimos lo hacían como señal de humildad a los dioses, mientras que los indios americanos atravesaban su piel como rito de protección, además de estar presentes en algunas corrientes del hinduismo en partes como la nariz, siglos antes de la llegada del movimiento punk que convulsionó Europa con su particular estética en los años setenta.

 

 

Como estandarte de modernidad e irreverencia, los piercings pasaron a ser también sello distintivo de colectivos y minorías que reivindicaban su lugar en la sociedad, un concepto del que se despojan en la actualidad, al aparecer en todo tipo de firmas destinadas a un uso comercial como Justine Clenquet o Agatha Paris.

 

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Indoloros y estéticos

Sobre las pasarelas, muchas firmas han convertido esta pieza en un accesorio más, y prueba de ello fue el último desfile de Valentino con sus propuestas para otoño, en el que colocaba simulaciones de piercings en nariz y orejas de todos sus modelos. Una apuesta que comparte con Chloé y Balenciaga.

 

En los últimos desfiles de las colecciones crucero, firmas como Dior y Chanel reservaban para sus estilismos más impactantes y elaborados multitud de estas piezas como complementos, mientras que firmas como Courreges o JW Anderson juegan a salpicar las propias prendas engarzando estos materiales en la tela.

 

Si uno de los bolsos más vendidos de Anderson es el modelo "Pierce bag", cuyo cierre es, precisamente, un aro gigante en color dorado, la firma de Inditex Massimo Dutti agotaba existencias de un jersey blanco con aros enganchados, cuyo precio en plataformas de reventa multiplicaba por tres su precio original.

 

 

El piercing puede ser utilizado como un un accesorio más sobre piezas de ropa más allá de partes del cuerpo. 

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