Louis Vuitton F/W 2019: una convergencia cultural

 
Jue, 03/07/2019 - 09:36
La casa de moda francesa expresa cómo la cultura, en forma general, jugó un papel clave para la inspiración de esta colección

Las percepciones cambian... En el Cour Carrée del Louvre, otra institución emblemática se levanta por un minuto finito e ilusorio. En esta colaboración, Louis Vuitton converge en el más fascinante de los territorios:  la cultura. Cultura:  lo que vemos, lo que aceptamos, lo que aprendemos.  Lo que nos queda...

La Colección de Otoño-Invierno 2019 habla a una visión de la moda, en la que uno está seguro de su propio potencial con la convicción que es la ruta a seguir. Cuando todo lo que uno descubre en el entusiasmo de la juventud se convierte en los cimientos de una certeza estilística. Esta colección es una invitación a las referencias culturales. Sweaters "Refinery" y vestidos "Carcass". El Monograma y el Damier oscilan en los accesorios de forma equitativa. Una yuxtaposición gráfica surge en el nuevo "Monogram LV Pop" en los inicios del "The LV Arch", un bolso tan clásico como es reconocible. Un guiño al reloj monumental que contó los cuatrocientos millones de segundos para el tercer milenio. El estado elusivo de ser reconocido como el Parisino. 

Beaubourg es el símbolo de cierta cultura de moda, cuando toma su lugar y se expresa con pasión. Nicolas Ghesquière ganó estatura en una atmósfera de revival. Y en el Centro Pompidou, un ejemplo de arquitectura generacional, representa el diálogo más cautivador entre una construcción y un vecindario parisino. Rendir homenaje al choque entre lo viejo y lo nuevo es el verdadero principio de una colección la cual el debate es deliberadamente vívido, como la reverberación de la inauguración del museo en 1977.

Leer más:  Louis Vuitton honra a Michael Jackson en su más reciente colección masculina

Paris: una centrífuga. Siluetas interiores y externas, la verdadera legitimidad de un hombre joven con brillantes ojos en París, lo que ha hecho y en lo que se convertirá. Que hay que apreciar en él, sinceramente. Justo como el Centro Pompidou fue creado, con todos los elementos funcionales en su exterior, los mejores para ornamentar el interior.  El increíble destino del Centre Pompidou que puede aplicarse también a la moda, el ID Code de la fluidez, el glosario de un arquitecto que es a la vez formal pero rico.  Verde como el agua, azul como el aire, amarillo como la electricidad.  Rojo como el humano.  En Beaubourg, como en la moda, todo es materia de la fluidez.  El poder se identifica a través de los gestos.  

“El Centro Pompidou, Beaubourg, Les Halles, Place des Innocents: Una incubadora fascinante del vecindario. Una mezcla increible, que culmina en el epicentro. Los chichés, los estilos, la vida...amo que sea una mezcla de habilidades sartoriales.  Hoy lo he transportado a Louis Vuitton, una Maison de múltiples expresiones.. " Nicolas Ghesquière.

"El Centre Pompidou es un prototipo. Es una pieza artesanal. Las personas se podrán reir, pero todo es hecho a mano! La producción industrial empieza con un gesto del artesano. La gran ventaja que se tienen cuando se crea un producto industrial es que con la pieza artesanal que confeccionas, tienes el tiempo y oportunidad de hacerla y rehacerla una y otra vez.  Es una circularidad del proceso creativo, lo que significa concebir algo, producirlo, re-concebirlo y re-producirlo una y otra vez.  La circularidad de la cultura del hacer, del material, de la acción....Esta mezcla alimenta la cultura de concepciones.  Lo que ha sido siempre el espíritu humano del trabajo creativo." Renzo Piano, arquitecto del Centre Pompidou.

“Tomó forma en papel, con sitios dedicados a todos, de todas las edades, origenes, una mezcla entre el British Museum y el Times Square.  Entre la cultura y el día a día.  En alguna manera, lo que es un espacio para vivir.  Estuvimos muy preocupados al principio porque temíamos que el edificio fuese muy frío y que queríamos crear una máquina cultural que sería, en turnos, cultura y máquina, algo que evolucionara.  Teníamos cinco pisos, cada uno del tamaño de dos campos de futbol.  Así que la idea fue adaptarlo a la evolución de la vida diaria". Richard Rogers,arquitecto del Centre Pompidou.

  • Compartir: