Aprende a lidiar con el hambre después de entrenar

 
Mar, 05/21/2019 - 10:29
Te regalamos tres pasos sencillos para combatir el apetito voraz que muchas veces se presenta luego de hacer ejercicio

Por: Laura Posada

Por lo general, asociamos el ejercicio con la pérdida de peso y con un cuerpo más sano, esbelto y tonificado. Es cierto que el ejercicio hace todo eso por nosotros, pero solo si existe un sano equilibrio entre lo que entrenamos y lo que comemos. ¿No te ha pasado, después de un intenso entrenamiento de fuerza o de correr esas cinco millas, que te dan unas ganas locas de salir de allí a comerte una hamburguesa con su respectivo refresco y un súper helado “con adición de chispas de chocolates, por favor”? A mí sí, en algún momento. Yo soy partidaria de recompensarnos cuando hacemos algo bueno por nosotras mismas, pero que la idea es que ese regalo no nos perjudique.

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Esa hambre voraz que te da después de hacer ejercicio se debe a que tu cuerpo, al tener más músculo, quema más calorías y te pide más para reponer el glucógeno y tener energía para cumplir todos sus procesos básicos. Así que el aumento del metabolismo basal es un estado normal, pero si no controlamos esa hambre y esos antojos, estaríamos echando a perder con los pies, lo que hacemos con las manos. En pocas palabras: si nos desbocamos a comer después del entrenamiento, es posible que incluso aumentemos de peso y no obtengamos los grandes beneficios de la práctica.

  • Cuánto podemos comer después del ejercicio: según un estudio realizado en 2003 por la Universidad de Cambridge sobre la relación entre el aumento del hambre y el ejercicio, lo ideal sería consumir tres calorías por cada diez que hayas quemado en un entrenamiento en particular. No subestimes lo que comes ni sobreestimes tu entrenamiento.

  • Lleva un bocadillo saludable contigo cuando hagas ejercicio: una banana, una manzana, una barra o un batido de proteínas, evitará que salgas del gimnasio a buscar algo que comer (por lo general, lo que encuentras no es lo más saludable) o que llegues a tu casa a prepararte un paquete completo de pasta para ti sola. Si lo masticas lentamente, tu cerebro recibirá una señal de saciedad en más o menos 15 minutos.

  • Hidrátate bien durante el ejercicio: ¿sabes que a veces confundimos el hambre con la sed? Y cuando hacemos ejercicio sudamos mucho y perdemos líquidos. Entonces, asegúrate de tomar suficiente agua y reponer los electrolitos perdidos durante y después del entrenamiento, y de tomar al menos un vaso de agua antes de comer cualquier cosa.

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Son cosas muy sencillas que puedes hacer para lidiar con esos antojos y obtener los máximos beneficios de tu práctica de ejercicio.

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