10 maneras para atacar el estrés laboral

 
Mié, 04/27/2016 - 17:46
Una experta nos da sus más sabios consejos

Foto: www.fastcompany.com

Cuando de esto hablamos, nadie se salva... muchos no sabemos cómo reconocerlo y mucho menos cómo afrontarlo.  

Por ello, la doctora del Centro Médico Paitilla (CMP), Ángela Gutiérrez nos conversó que el estrés laboral se produce cuando las exigencias del entorno superan la capacidad del individuo para resolver las tareas asignadas.

Otra forma de expresar estrés laboral sería cuando se presenta un desajuste entre la persona, el puesto de trabajo y la empresa.

Gutiérrez nos comentó que los síntomas que se perciben son los siguientes: dolor de cabeza, dolor de espalda, dolor de hombros, rigidez de nuca, fatiga, sudoración, palpitaciones, hormigueo en las extremidades, boca seca, dolor abdominal, diarrea, vómito, constipación, desesperación, llanto fácil.

¿Cuáles son las consecuencias?

Las consecuencias del estrés laboral son: problemas de salud física y mental, además absentismo, desinterés por laborar, reducción de productividad, y baja autoestima.  

¿Qué enfermedades pudiera producir el estrés laboral?

Las enfermedades que pudiera producir el estrés laboral son: la ansiedad, la depresión, enfermedades cardíacas, gastrointestinales y musculo esqueléticas.

Cuando se le preguntó sí había varios tipos de estrés laboral, señaló que el otro tipo laboral es el Síndrome Burnout, significa desgaste profesional, que se manifiesta en profesionales sometidos a un estrés emocional crónico, cuyos rasgos principales síntomas son: agotamiento físico, psíquico, actitud fría y despersonalizada en la relación hacia los demás y sentimiento de insatisfacción personal con las tareas que realizan, y que suelen producirse fundamentalmente en personal sanitario y en profesionales dedicados a la enseñanza.

La galena del Centro Médico Paitilla aporta varias soluciones para este trastorno como son:

  1. Información adecuada con respecto a las tareas que debe realizar el individuo.
  2. Asegurarse de que las tareas sean compatibles con las capacidades y los recursos del individuo.
  3. Controlar la carga de trabajo.
  4. Establecer rotación de tareas y funciones en actividades monótonas y también en las de producción muy elevada.
  5. Planificar el trabajo teniendo en cuenta los imprevistos y las tareas extras.
  6. Aceptar iniciativas de los individuos en cuanto al control y el modo de ejercer su actividad.
  7. Explicar la función que tiene el trabajo de cada individuo en relación con toda la organización de la empresa.
  8. Diseñar horarios laborales que no entren en conflicto con las responsabilidades de la vida social.
  9. Potenciar el aprendizaje permanente y la estabilidad de empleo.
  10. Fomentar la participación y la comunicación del individuo con la empresa.
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