Cindy Mayorga: su contribución en la industria alimenticia del país

 
Mié, 05/02/2018 - 12:17
Desea obtener un doctorado en Ciencias de Alimentos y así ayudar a mejorar el sector agroindustrial de Panamá.

¿Cómo inició en el mundo de las ciencias, específicamente en la que se desarrolla?

Desde muy pequeña siempre tenía esa curiosidad de saber por qué o cómo sucedían las cosas en mi entorno. Cuando comencé el bachillerato en ciencias, la química fue de esas materias que rápidamente me cautivó. Siempre estaba emocionada por trabajar en los laboratorios de química y biología; es como cuando sabes que vas a comer tu comida favorita.

Por esta razón, ya muy cerca de escoger una carrera universitaria que me permitiera ahondar más en esta área, encontré la carrera de Ingeniería en Alimentos. Esta carrera cuenta con una gran cantidad de materias en química que son aplicadas a la transformación de los alimentos y que son parte de nuestro diario vivir.

La tesis, me permitió aplicar varios de los conceptos que aprendí durante la carrera y sobretodo, hacer lo que siempre me ha apasionado: observar, cuestionar, experimentar, recolectar datos e inferir conclusiones. Gracias a la realización de esta tesis dentro de la universidad, se me presentó la oportunidad de iniciar mi carrera profesional como científica en el Centro de Producción e Investigaciones Agroindustriales (CEPIA) de la Universidad Tecnológica de Panamá (UTP).

Trayectoria universitaria

Actualmente poseo un título en Ingeniería en Alimentos de la Universidad Tecnológica de Panamá y he asistido a cursos especializados en la Universidad de Chiba en Japón. Aspiro en un futuro cercano obtener un doctorado en Ciencias de los Alimentos y así mejorar mis competencias como científica y contribuir a soluciones innovadoras en el sector agroindustrial. 

Estudios/investigaciones realizados, y actuales

En mi tesis de pregrado trabajé con una cepa de la microalga Dunaliella salina aislada en Panamá y el objetivo principal era cultivar esta microalga en condiciones controladas en el laboratorio y evaluar los pigmentos acumulados por esta, para así evaluar potenciales aplicaciones como suplemento alimenticio. Esta microalga es conocida principalmente por su habilidad de acumular pigmentos como el betacaroteno, luteína y zeaxantina, conocidos por varios beneficiosos a la salud.

Posteriormente, en una pasantía realizada en la Universidad de Chiba en Japón, trabajé en cultivos de lechuga en fincas verticales o “Plant Factory” en ambientes controlados. Este sistema consiste en una cámara cerrada para cultivar lechugas de manera hidropónica utilizando estantes con varios niveles, luces artificiales (LED), dióxido de carbono (CO2), solución nutritiva y control de parámetros como la temperatura, humedad relativa e intensidad de luz. 

Este es un sistema innovador ya que hace uso de poca agua, no depende de las condiciones externas del ambiente y permite realizar varias producciones durante todo el año; lo que lo hace una alternativa para la producción de alimentos, solucionando problemáticas relacionadas con las actuales limitantes de agua, mano de obra y los efectos del cambio climático. Esta misma temática, está comenzando a trabajarse en el Centro de Producción e Investigaciones Agroindustriales (CEPIA) de la Universidad Tecnológica de Panamá bajo el marco de un proyecto I+D financiado por la Secretaría Nacional de Ciencia y Tecnología (SENACYT).

Otros proyectos actuales en los que también estoy trabajando están el procesamiento de las semillas de cacao y la obtención de floculantes naturales.

¿Dónde trabaja actualmente, qué cargo desempeña y su función detallada?

Actualmente trabajo en el Centro de Producción e Investigaciones Agroindustriales de la Universidad Tecnológica de Panamá y mi cargo es como investigadora. Dentro de mis funciones está trabajar en investigaciones científicas que sean de apoyo al sector agroindustrial, compartir los resultados obtenidos de las investigaciones en revistas científicas o en eventos científicos tanto a nivel nacional como internacional y velar por el funcionamiento de los laboratorios de procesamiento de alimentos y de biotecnología del CEPIA.

Panorama científico femenino en Panamá.  

¿Está dominado por hombres?

Sin duda alguna, los hombres siguen siendo mayoría en el ámbito científico en Panamá. Sin embargo, cada vez más son las mujeres que se interesan por perseguir una carrera como científicas. Hay muchas mujeres científicas panameñas que son de gran inspiración para mí y de seguro lo son para otras mujeres que tienen el deseo de investigar.

¿Cómo se ve socialmente?

Socialmente, se ve aún que las mujeres no están hechas para dedicarse a carreras científicas y que tienen que cumplir con su rol como mujer en el hogar. Considero que es importante dar más visibilidad a la contribución de las mujeres en la ciencia, de manera que se vea que no es algo que está inalcanzable para ninguna de nosotras y que, a su vez, sirva de motivación a futuras científicas. 

¿Existe una brecha salarial? 

A nivel de instituciones públicas, opino que no hay brecha salarial por cuestiones de género. Quizás el reto más grande es obtener escalafones salariales más altos que dependen más que todo de los grados académicos que se tienen, de los proyectos de investigación que se lideren y de la cantidad de publicaciones que se realicen en revistas científicas. No obstante, esto va acompañado en conseguir mayor presupuesto para ofrecer mejores salarios a los actuales científicos y a los muchos nuevos que van comenzando.

¿Cómo es el panorama de oportunidades para alguien joven?

Por otro lado, pienso que, como joven, a veces algunos científicos con mucha experiencia nos ven como que no tenemos mucho o nada que aportar y que nosotras al llegar con nuevas ideas, se sientan amenazados. Al contrario, como jóvenes científicas queremos aprender lo más que se pueda de aquellos científicos con experiencia para abrirnos paso a hacer carrera y de igual manera, ellos beneficiarse de nosotras las jóvenes.

Para alguien joven, hay varias oportunidades. Sólo hace falta saber dónde encontrar las oportunidades para iniciar en el ámbito científico, demostrar que se tiene el deseo de trabajar en ello y pensar a futuro en tener una mejor preparación académica.  Al final del día, cada uno debe ser valorado de acuerdo a nuestros méritos y esfuerzos, independientemente de ser hombre o mujer y trabajar en beneficio de todos.

¿Qué decir a aquellas jóvenes científicas aspirantes?

Les diría que como jóvenes científicas siempre sean curiosas, que lean y que tengan el deseo siempre de aprender. Que no se pongan límites, que pueden llegar tan lejos como se lo propongan. Actualmente existen muchas oportunidades de becas para estudiar en el extranjero, que aprovechen esas oportunidades para aprender tanto como puedan y al mismo tiempo, puedan contribuir a su país. Cuando se habla de Ciencia no se suele pensar en las mujeres, ahora nosotras tenemos el poder de cambiar eso.

 

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