Alimentación, factor clave para prevenir el alzheimer

 
Mar, 09/18/2018 - 15:17
Se trata de un padecimiento multifactorial que en la mayoría de los casos puede prevenirse si llevamos una buena alimentación.

La enfermedad de Alzheimer es neurodegenerativa y tiene como principales manifestaciones la pérdida de memoria inmediata y trastornos conductuales.

 

No existe una causa concreta, por el contrario, se habla de un padecimiento multifactorial. Algunos de los agentes de riesgo son: la edad y los antecedentes familiares. Además, se ha determinado que enfermedades como la hipertensión arterial, la diabetes y la obesidad pueden ser precursoras del alzheimer. En la mayoría de los casos, las mismas pueden prevenirse si llevamos una buena alimentación.

 

La importancia de alimentarse sanamente

 

Ya sabemos que los alimentos juegan un papel importante en nuestra salud, específicamente cuando se trata del cerebro: gracias a ellos se construyen los neurotransmisores, quienes son los responsables de la actividad cerebral. La calidad de los alimentos que ingerimos determina la calidad de las células que se construyen en nuestro cerebro. Por lo tanto, a través de la alimentación se debe “nutrir” el cerebro.

 

Los alimentos ricos en carbohidratos tienden a atenuar la actividad cerebral, mientras que las proteínas contrarrestan la pereza , impidiendo que los carbs ejerzan su efecto. Lo ideal aquí es combinar siempre ambos macronutrientes, tratando de no ingerir carbohidratos por sí solos y mucho menos los de alto índice glicémico, ya que por la rapidez con que se digieren, llegan rápidamente a todas las células del cuerpo. Lo anterior explica que al comernos un plato de pasta sentimos sueño y dificultad para desempeñar nuestras tareas con energía.

 

Lo que no debe faltar en tu dieta para mantener células cerebrales de buena calidad son:

  • Alimentos ricos en vitamina E: frutos secos como almendras, nueces, maní, marañón, avellanas, etc., salvado y germen de trigo (subproductos de la obtención de harina de trigo), aceites vegetales.
  • Hígado, mariscos y vegetales de hojas verdes, todos ricos en Hierro. Estudios han demostrado que adultos de edad avanzada con altos niveles de hierro presentan la misma actividad electroencefalográfica que los jóvenes.
  • Alimentos altos en caroteno como las frutas y hortalizas de color naranja intenso.
  • Los alimentos con vitamina B12 como huevos, pescados y carnes (no en exceso).

 

¿Qué debes evitar?

  •  Grasas saturadas de origen animal presentes en carnes rojas, cerdo, mantequilla y leche. Hay estudios que afirman la relación entre la pérdida de memoria y la grasa saturada.
  • El alcohol: si deseas mantener una buena salud cerebral, aléjate del alcohol. El daño cerebral es indudable, afectando principalmente la memoria, encogimiento de la corteza y alteraciones estructurales.
  • Es también muy importante mantenerse activo físicamente. El sedentarismo es lo que intensifica cualquier posible aparición de enfermedades degenerativas. Cuando ejercitamos el cuerpo, también ejercitamos la mente logrando que se oxigene más el cerebro. Mediante la exigencia respiratoria y actividad metabólica ponemos a prueba nuestra condición física y fortalecemos todo nuestro organismo, desde el sistema cardiovascular, cerebral y respiratorio, hasta el sistema digestivo, aparato óseo y muscular.

 

Como todo, no hay una fórmula mágica para preservar la buena salud. Se trata de mantener un equilibrio y no caer en excesos. Aun cuando pueda haber una predisposición genética a ciertas enfermedades, se puede trabajar en prevenirlas desde temprana edad. Si esperamos que aparezcan para tomar acciones, ya será demasiado tarde.

 

 

 

 

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