La dieta keto, ¿sabes cómo funciona?

 
Mar, 03/26/2019 - 06:00
Más que una moda, la dieta del momento puede ser una opción para preservar la salud en algunas personas con enfermedades neurodegenerativas.
La que apunta a ser una de las dietas más comentadas este 2019 es, sin duda, la Keto o cetogénica, que busca alterar el metabolismo del cuerpo al provocar un estado llamado cetosis (una situación metabólica del organismo originada por un déficit en el aporte de carbohidratos, lo que induce el catabolismo de las grasas a fin de obtener energía). 
 
Aunque para algunos parezca algo nuevo, en realidad sus bases se crearon hace mucho tiempo: en décadas anteriores se utilizaba mucho la famosa dieta de Atkins que se basaba en etapas en donde no se consumían carbohidratos y luego se incluían algunos.  La Keto  es una dieta muy baja en carbohidratos que convierte al cuerpo en una máquina de quemar grasa.

Comiendo el doble de grasa

La dieta Keto un estilo de alimentación que se basa en mantener una proporción de macronutrientes (grasa) en 70%, 20-25% de proteínas y 10% de carbohidratos, en base a las calorías totales necesarias para cada persona. Sí, es el doble de grasa a ingerir en comparación a los parámetros convencionales. 
 
Keto apuesta a la premisa “come grasa para perder grasa”. Aunque suene  extraño no es algo tan descabellado. Lo que ocurre en el cuerpo es un estado de cetosis, que se presenta cuando se agota el combustible proveniente de los carbohidratos y el organismo empieza a consumir las grasas para obtener energía al utilizar cuerpos cetónicos (combustible alternativo que utiliza el cuerpo cuando hay una escasez de azúcar o glucosa en la sangre, por la falta de carbohidratos). 
 
Al mantener este ambiente de cetosis, la oxidación de las grasas se da con mucha facilidad y esa es la esencia de esta forma de comer, que no solo se propone para alcanzar un objetivo específico como perder peso de forma rápida, sino como estilo de alimentación permanente. 

El tipo de grasa sí importa

Una de las discusiones actuales es lo permisivo que puede llegar a ser este tipo de régimen; sin embargo, se aconseja que las grasas a ingerir provengan de alimentos naturales y vegetales como aguacate, semillas, aceitunas, aceites, entre otros, así como de un consumo modesto de carnes de todo tipo con formas de preparación convencionalmente saludables. 

No solo es para perder peso

La dieta cetogénica no solo es útil para perder peso sino también para tratar algunas situaciones de salud específicas como el Alzheimer, la ansiedad, depresión y autismo. 
 
En recientes publicaciones de este año se habla de la efectividad de este tipo de alimentación en el tratamiento de niños con epilepsia severa, con una reducción del 50%  de los eventos. 
 
A pesar de las formas específicas en que la dieta Keto puede motivar una mejor calidad de vida en este tipo de situaciones, los investigadores tienen su mirada en el estudio de la microbiota intestinal por su relación con el sistema nervioso central. Las bacterias saludables que se multiplican en presencia de fibra dietética (proveniente de alimentos que son fuentes de carbohidratos),  se ven limitadas con la dieta cetogénica; en otras palabras, la barrera intestinal que sirve de protección para preservar la salud humana puede estar debilitada con esta dieta. 

Debilidades del proceso Keto

Así como en otros casos, este régimen no necesariamente aplica para todas las personas del mundo y aún hacen falta muchos estudios para tener bases y ser recomendada como un estilo de alimentación a utilizar de por vida y en variedad de condiciones.
 
Quizás no sea para ti, especialmente si atraviesas por embarazo, enfermedad renal crónica, lactancia, hipoglicemia severa y desórdenes en el metabolismo de las grasas. Incluso, la dieta Keto aún no es totalmente segura en personas con diabetes mellitus, a pesar de algunas evidencias. 

Leer más: ¿Realmente funciona la dieta keto o cetogénica?

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