Menstruación adolescente: qué es normal y qué no lo es

 
Mar, 03/13/2018 - 12:59
Cuando las menstruaciones empiezan por primera vez en las adolescentes, a menudo son irregulares. Durante el primer o segundo año desde el inicio de los ciclos menstruales, no es raro que transcurran varios meses sin que haya una menstruación.

Durante el ciclo menstrual y como parte del proceso llamado ovulación, uno de los ovarios libera un óvulo y, simultáneamente, los cambios hormonales preparan al útero para el embarazo. Cuando ocurre la ovulación y el óvulo no se fertiliza, el revestimiento del útero se desprende y sale a través de la vagina. Eso se conoce como una menstruación. La edad promedio para el inicio de las menstruaciones es de 12 años, pero pueden empezar tan pronto como a los 8 o tan tarde como a los 16 y todavía considerarse dentro del rango normal.

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Durante los primeros años después del inicio de la menstruación, es común que los ciclos sean irregulares y largos, lo cual no es motivo de preocupación. La imprevisibilidad de ese período es debido a lo que se conoce como ciclos anovulatorios, lo que significa que el cuerpo no ovula todos los meses. En las adolescentes, eso suele ocurrir debido a que sus cuerpos todavía no han adoptado un patrón de ciclos menstruales regulares; sin embargo, con el tiempo, los ciclos se vuelven más cortos y predecibles. 

En la mayoría de los casos, las niñas tienen su segunda menstruación dentro del transcurso de un año desde la primera. Cuando una niña no vuelve a tenerla por alrededor de un año, lo adecuado es evaluarla. A fin de determinar si una enfermedad es la causa de la ausencia de las menstruaciones, el médico posiblemente recomiende hacerle análisis de sangre o exámenes por imágenes, como una ecografía abdominal. Además, ese profesional podría también hacerle un examen pélvico.

Una afección que el médico puede buscar se llama síndrome de ovario poliquístico. Las menstruaciones irregulares son un síntoma común de un trastorno del sistema endocrino que lleva a que los ovarios tengan muchos quistes, o sacos llenos de líquido. Otros síntomas notorios pueden ser excesivo crecimiento de vello y ganancia de peso.

En algunas atletas privilegiadas, tales como las gimnastas, las corredoras y las bailarinas, las menstruaciones pueden suspenderse a consecuencia de un alto nivel de actividad, sumado a una ingesta calórica inadecuada. En ese caso, hay que abordar el asunto no solamente debido a la suspensión de los ciclos menstruales, sino también porque eso puede afectarle la salud ósea y otros aspectos de un desarrollo sano.

Comunicación abierta entre madre e hija

No se sorprenda si el médico recomienda hacerle a su hija un examen de embarazo, aunque ella diga que no tiene actividad sexual. En las mujeres con menstruaciones regulares que luego no menstrúan durante un período extenso, la causa más común suele ser el embarazo. La prueba de embarazo permite garantizar que la evaluación es completa.

Tenga o no actividad sexual su hija, este sería un buen momento para motivarla a ser franca y sincera con el médico acerca de temas como sexo, menstruación, anticoncepción y otros puntos quizás delicados. Enfatice el hecho de que hacerlo le permitirá a ella recibir la mejor atención médica posible. Dígale también que los médicos no pueden compartir con otros la información hablada durante la cita, a menos que la paciente comente que va a hacerse daño o que se lo va a hacer a otra persona. Todo el resto de la información es confidencial, incluido cualquier tratamiento para infecciones de transmisión sexual y embarazo. 

Fomente una comunicación abierta y cariñosa con su hija para que ella pueda hablarle cómodamente acerca de este tema de salud tan importante. 

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