Cómo ayudar a una hija que padece anorexia

 
Jue, 09/13/2018 - 14:36
Un padecimiento donde las adolescentes se obsesionan por perder peso y suelen poner en riesgo su vida.
Por: EDITORIAL SUPER MAMÁS
@supermamas.panama
 
Una de las enfermedades que más afecta a los adolescentes, siendo más común en el género femenino, es la anorexia nerviosa.
  
De acuerdo con la fundación especializada en trastornos alimenticios Ellen West, este padecimiento es consecuencia del temor de aumentar de peso y de una alteración de la imagen corporal debido a factores biológicos, psicológicos, culturales, baja autoestima y la presión por alcanzar la perfección en cada aspecto de la vida.
 
Los síntomas más comunes y que te pueden ayudar a detectar que tu hija es anoréxica son: delgadez, sensación de sobrepeso a pesar de estar baja de peso, obsesión con la comida, menstruación irregular, sensación de frío todo el tiempo y uso de ropa holgada para ocultar la pérdida de peso. También debes prestar atención si tu hija cuenta las calorías, los carbohidratos y gramos de grasa constantemente, crea “rituales de comida” (por ejemplo, masticar cada bocado cierta cantidad de veces), hace ejercicios en exceso y toma pastillas, diuréticos o laxantes.
 
Si notas que tu hija presenta uno o más de estos síntomas, es importante llevarla con un médico. Cuando tengas el diagnóstico, deben trabajar en la recuperación, para lo cual es necesario un tratamiento integral que incluya médicos, terapeutas, el apoyo de la familia y los amigos. 
 

Consejos cuando alguien en casa padece anorexia 

Infórmate. Lee todo lo que puedas acerca de la anorexia (internet tiene mucha información), pero revisa que los datos sean fiables. Acércate a médicos u organizaciones especializadas para saber cómo puedes  ayudar a tu hija.
 
Evita medios de comunicación riesgosos. Los medios de comunicación bombardean con imágenes y programas que le prestan demasiada atención a la apariencia. Vigila lo que tu hija ve, escucha y lee, ya que es susceptible a cualquier información y puede recaer. Monitorea lo que busca en la red, pues hay muchos sitios nocivos, como blogs que se hacen llamar pro ana (anorexia) y están dedicados a aconsejar sobre cómo ser “un buen anoréxico”.
 
Tiempo y cariño. Acompáñala a sus citas médicas, sal con ella y también juntos en familia a divertirse; abrázala, dile cuánto la quieres y que note que la apoyas.
 
Sube su autoestima. Como padres hay que reforzar sus cualidades, hacerle ver que es única y que no todo lo que importa es la apariencia; no hagas comentarios relacionados con la imagen o peso y evita las comparaciones.
 
Comunicación. Date tiempo para escucharla hasta en los comentarios más simples, como el tipo de música que le gusta o cuál es su materia preferida, pues poco a poco irás conociéndola más y podrá contarte sus preocupaciones y emociones.
 
Sigue las indicaciones de los médicos. Si el doctor dice que tu hija debe comer cinco veces al día o incluir ciertos alimentos en su dieta, sigue sus recomendaciones, aunque a ella no le gusten. No le des permisos si el médico no los concede, ya que esto quizá la haga feliz por un momento, mas no ayudará en su tratamiento.
 
Sé paciente. De seguro se enojará porque la harás comer y buscará por todos los medios dejar de hacerlo, pero como padres deberán mantenerse firmes en sus decisiones. No dejes que los chantajes te ganen y de una forma firme, pero amable, guíala para que haga lo que es bueno para su recuperación.
 
Dedícale tiempo a la alimentación. Hacer que una persona con anorexia vuelva a comer es un reto más difícil de lo que imaginas, así que es recomendable trabajar en el menú de tu hija. Prepara platillos saludables para toda la familia, de manera que se sienta apoyada; busca recetas apetitosas e innovadoras, que incluyan lo que el médico recomienda, y haz que ingiera toda la porción que le sirvas.
 
Ayuda para ti también. El camino a la recuperación puede desgastarte física y emocionalmente, por lo que es importante que tengas una red de apoyo para los momentos difíciles: tu pareja, familia, amigos e inclusive un terapeuta que te ayude con la carga. Recuerda que si no estás bien, no podrás ayudar a otros.
 
No olvides que la recuperación de una persona con anorexia puede ser larga y a veces muy pesada, por lo que deben estar preparados para afrontar cualquier obstáculo y trabajar en equipo para salir adelante.
 
Y tú, ¿qué piensas de la anorexia? ¿La has afrontado en algún momento? ¡Coméntanos en www.supermamaspanama.com!  
 
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