Un desayuno bajo en carbohidratos podría ser benéfico en personas con diabetes tipo 2

 
Lun, 06/10/2019 - 06:00
Usualmente las recomendaciones nutricionales nos indican que debemos dividir el total de calorías de forma equitativa durante el día. Sin embargo, un reciente ensayo nos mostró que esta recomendación puede tener los días contados.
Cuando existe un diagnóstico de diabetes tipo 2 es necesaria la combinación del tratamiento farmacológico y nutricional, además de comprender cómo funciona nuestro cuerpo en ausencia de una gran producción de la hormona insulina, responsable de permitir la entrada de las moléculas de glucosa a las células. 
 
Usualmente las recomendaciones nutricionales nos indican que debemos procurar dividir el total de calorías de forma equitativa durante el día, es decir, igual calorías y carbohidratos en el desayuno, en el almuerzo y en la cena. Sin embargo, un reciente ensayo nos mostró que esta recomendación puede tener los días contados. 
 
Es justo por las mañanas cuando nuestro cuerpo parece tener una mayor resistencia a la insulina, es decir, tiene mayor tendencia a que el azúcar en nuestra sangre se eleve, si a esto le añadimos un consumo de carbohidratos altos, y que además sean simples o muy fáciles de digerir como el pan blanco, jugo de frutas, entre otros que no contienen nada o muy poca fibra, el desenlace en nuestra glicemia puede ser  drástico. Surge el interrogante: ¿no se debería consumir menos carbohidratos por la mañana que en el resto del día?

De la teoría a la práctica 

Las guías de alimentación saludable para el control de la diabetes nos indican que la proporción de macronutrientes en  las comidas debe ser 55% carbohidratos, 30% grasas y 15% proteínas. 
 
Un estudio realizado por Little, et al, publicado en la revista The American Journal of Clinical Nutrition, analizó el comportamiento del azúcar en sangre de 23 sujetos con diagnóstico de diabetes tipo 2 con estado nutricional entre sobrepeso y obesidad. A los participantes se les proporcionó 1 desayuno como lo indican las guías nutricionales mencionadas arriba, seguido de un almuerzo según estándar nutricional. 
 
Otro día le proporcionaron un desayuno bajo en carbohidratos pero alto en grasa, con solo 10% de las calorías de carbohidratos, 85% de grasas y 15% de proteínas, y luego el mismo almuerzo. 
Para evaluar las fluctuaciones de azúcar en sangre, los investigadores utilizaron un monitor que mide esta sustancia cada 5 minutos en el cuerpo. Como era de esperarse, los niveles de azúcar al final del día fueron menores cuando se consumió un desayuno bajo en carbohidratos.
 
Además, estos participantes señalaron que se sintieron con menos ansiedad por consumir alimentos dulces cuando aplicaron esta alimentación.
 
A pesar de que es un estudio con pocos participantes, es el punto de partida para una mayor investigación en cuanto a la división de los alimentos durante el día en presencia de diabetes tipo 2.
 
La diabetes mellitus tipo 2 es una enfermedad crónica que va dañando poco a poco ciertos órganos de nuestro cuerpo cuando no hay un cuidado pertinente.  Hacer un balance en la alimentación, procurando niveles de azúcar en sangre lo más estables posibles, es más vital  que cualquier otro aspecto, debido a que los altos, muy altos, bajos y muy bajos niveles de azúcar, son los que causan estos daños irreversibles en los tejidos. Aquí hablamos de los ojos, riñones, corazón, entre otros.

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