10 propósitos de año nuevo para ahorrar

 
Lun, 12/03/2018 - 16:51
La clave para alcanzar las metas de ahorro es incorporarlo a la rutina, convertirlo en un hábito diario e involucrar a toda la familia en el proceso
Por Laura Marín

Ahora que se acerca Navidad y vamos cerrando el año, es momento en el que mucha gente empieza a hacer el balance de los propósitos que se propuso hace doce meses atrás para este 2018. ¿Cuántos de ellos se cumplieron? Hay estudios que aseguran que se incumplen el 80% de esos propósitos de año nuevo antes de la segunda semana de febrero, porque los hábitos y rutinas adquiridas tienen mucho poder en nuestro día a día.

Precisamente en ese punto está la clave: conseguir integrar los propósitos en la rutina, que formen parte del día a día y que se conviertan en procesos automáticos. La constancia es una parte imprescindible para conseguir que algo se convierta en un nuevo hábito.

Propósitos para el nuevo año hay muchos. Pero uno de los más comunes es ahorrar, ya que el dinero es necesario también para alcanzar muchas de las otras metas: un piso más grande, un coche nuevo, el viaje de mis sueños, la universidad más prestigiosa… Aunque estos suelen ser propósitos a medio y largo plazo, requieren de un ahorro constante desde ya, por lo que incorporar ese hábito al día a día será vital.

Pero, ¿cómo se consigue? Hay pequeñas acciones diarias que pueden ayudar al ahorro a corto y medio plazo, pero que requieren compromiso de toda la familia:

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  • Establecer objetivos realistas: no se pueden proponer metas inalcanzables para la economía familiar, ya que no conseguir cumplir nunca los objetivos causará frustración y hará más fácil que se deje de trabajar en ellos.

  • Aprender qué es imprescindible y qué no: entender qué cosas son necesarias y cuáles no es una de las partes más importantes del proceso de ahorro, ya que eliminando lo que no es imprescindible del carrito de la compra conseguiremos reducir el gasto mensual.

  • Planificar las comidas: ir a comprar siempre con una lista y respetarla es uno de los mejores trucos a la hora de ir al supermercado, ya que supone evitar muchos de esos productos o alimentos prescindibles (que además de al ahorro, no comprarlos contribuye muchas veces a la salud).

  • Comprar de manera más inteligente: hay artículos que no se pueden evitar en las compras anuales, pero prever su necesidad puede ayudar a ahorrar mucho dinero. Si se planifica con tiempo la compra de, por ejemplo, muebles, material escolar, ropa, juguetes, etc., se pueden ir buscando las mejores ofertas o aprovechar los momentos del año en los que las tiendas ofrecen más descuentos (rebajas, Black Friday, aniversarios de los centros comerciales, final de temporada para productos muy vinculados a un período del año…).

  • No malgastar electricidad: aunque parezca obvio, no siempre se tiene en cuenta en casa. Apagar las luces y reducir el uso de ciertos aparatos eléctricos puede ayudar mucho en reducir la factura mensual.

  • Dejar de fumar o de hacer el café fuera todos los días: aunque a veces parece más evidente para los fumadores (a los que además de ahorrar beneficiaría a su salud), esta regla también aplica a otras costumbres diarias como tomar el café fuera de casa, comprar dulces todos los días, etc. Así, por ejemplo, si una persona que fuma dos cajetillas a la semana dejara de fumar, se ahorraría al año $520, pero si alguien que hace un café fuera todos los días guardará esos $2.5 en la alcancía, a final de año tendría ahorrados más de $900.

Para conseguir todo eso, es muy importante manejar bien el presupuesto mensual:

  • Establecer y mantener un presupuesto fijo. Hay que valorar todas las necesidades que la casa plantea y los ingresos que se obtienen, pero con ello es importante tratar de asignar una cantidad concreta al presupuesto mensual, lo que ayudará a ajustarse a él e intentar no sobrepasarlo.

  • Utilizar bien el dinero extra que se obtenga. Por ejemplo, ahora que llega Navidad y se cobrará el décimo, los bonos o se obtendrán algunos regalos en forma de dinero, ¿por qué no ingresarlo directamente todo en la cuenta de ahorros?

  • Buscar productos financieros que se adapten a las necesidades familiares, como una cuenta de ahorros que permita realizar algunos retiros mensuales sin penalizar, en caso que fuera necesario, o una que ofrezca mejores tipos de interés si mantenemos el dinero en ella más tiempo.

  • Transferir dinero de manera regular a la cuenta de ahorros es otro punto interesante para convertirlo en un hábito, ya que pronto las personas se acostumbran a verlo como un movimiento más mensual y lo incorporan a su rutina económica.

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