5 alimentos que ayudan a calmarte cuando aparece la ansiedad por comer

 
Lun, 09/02/2019 - 06:00
La ansiedad por comer se caracteriza por aparecer de repente, de manera impulsiva y con fijación por algún alimento en especial, habitualmente de alto contenido calórico y quizás poco nutritivo.

¿Alguna vez has experimentado esa sensación por comer algo urgente sin que necesariamente tengas hambre? Es probable que estés experimentando algo de ansiedad. Descubre qué alimentos pueden ayudarte en esos momentos.

¿Cómo saber si es hambre o ansiedad por comer?

Primero lo primero. La ansiedad por comer (también llamada hambre emocional) es una situación natural que experimentamos espontáneamente y puede ser por diferentes motivos. Se caracteriza por aparecer de repente, de manera impulsiva y con fijación por algún alimento en especial, habitualmente de alto contenido calórico y quizás poco nutritivo. Mientras que el hambre fisiológica se genera cuando nuestro cuerpo nos envía señales que nos alertan de la necesidad de ingerir alimentos, como la  fatiga, la sensación de estómago vacío, ruidos estomacales o dolor de cabeza.
 
Es importante mencionar que para saciar el hambre fisiológica no es necesario ingerir alimentos altamente calóricos, a diferencia de la ansiedad.
 
En definitiva, comer motivados por la ansiedad puede convertirse en un grave inconveniente para nuestra salud, sobre todo cuando va alterando nuestro peso corporal que, como sabemos, puede desencadenar otras consecuencias.
 
A continuación te comparto los mejores alimentos que te ayudarán a acabar con la ansiedad:
 
1. Vegetales crudos: sobre todo si son crujientes. Tal es el caso del apio y la zanahoria, su textura firme y escandalosa genera sensación de placer automáticamente en nuestro cuerpo, pero también puedes utilizar aquellos no tan firmes en su corteza como el zuchini o pepino y tomates cherries. Combínalos con una porción de hummus (un preparación mediterránea a base de garbanzos, aceite de oliva y ajo), su alto contenido de proteína te hará sentir satisfecha.
 
 
2. Chocolate negro: es una excelente opción cuando tienes deseos de comer alimentos dulces. Prueba su versión con 70% cacao o más, su sabor es delicioso y además contiene antioxidantes poderosos, pero ¡cuidado con la porción! Lo ideal es consumir de 20 a 30 grs por día. 
 
3. Palomitas de maíz:  también llamadas pop corn, millo , cripetas. Su textura crujiente nos da felicidad, además su contenido de fibra nos mantiene satisfechos. Funciona muy bien sobre todo cuando tenemos antojos de snacks salados como chips de papas u otros. Una porción adecuada es de 2 a 3 tazas (palomitas ya infladas). Prefiere la versión natural (que hacemos en “pailas”, máquinas especiales para palomitas) o utiliza los envases para microondas; evita añadir tanta sal, en su lugar combínala con especias como ajo en polvo, paprika, entre otros. 
 
4. Infusiones o café: muchas veces los antojos son producidos por situaciones de estrés y solo basta con tomar algo caliente y reconfortante para equilibrarnos. Opta por infusiones de hierbas naturales o café, evita el exceso de azúcar (puede ser contraproducente y atraer a más ansiedad). En el caso del café, como hemos visto en otros escritos, tiene efecto en la hormona de la saciedad. ¡Adiós ansiedad! 

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5. Yogurt griego: cumple vasrias funciones. Al ser de textura más gruesa que el yogurt convencional, produce sensación de bienestar; esas texturas cremosas tipo helado en nuestro paladar son sinónimo de felicidad para nuestro cerebro. Además, nos nutre por su alto contenido de proteínas, calcio y vitaminas. Una buena idea es combinarlo con frutas frescas, dejar que congele un poco y comer como un postre. Recuerda siempre optar por la versión 'plain' o sin sabor, ya que de lo contrario puede aportar muchas calorías provenientes del azúcar. 
 
Aunque la ansiedad por comer no es algo que precisamente podamos eliminar por arte de magia, sí es posible controlarla hasta cierto punto con un buen estilo de vida; sin embargo, te aconsejo no descartes la importancia de acudir a un profesional como psicólogo o psiquiatra en caso de ser necesario.
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