¿Tu hijo no quiere hablar en la escuela? Quizás padezca mutismo selectivo

 
Dom, 06/09/2019 - 10:00
Conoce sobre el trastorno de ansiedad caracterizado por la incapacidad de dialogar en ciertas situaciones.
Anabela es nueva en su colegio; a pesar de que ya pasó un mes desde el inicio de clases, ella aún no logra comunicarse verbalmente con su maestra ni compañeros. Todos a su alrededor intentan, de muchas formas, hacerla hablar, pero no lo han conseguido. Incluso han llegado a pensar que es muda o que no escucha. 
 
La maestra le expresa a los acudientes de Anabela estar preocupada de que la niña no se pueda comunicar con su mundo exterior. Para sorpresa de la educadora, la respuesta que recibe es que en casa la pequeña no para de hablar con sus hermanos y familiares. Aquí es donde nos preguntamos ¿qué está sucediendo?
 
En este artículo aprenderemos sobre el mutismo selectivo, que afecta a miles de niños en todo el mundo. Se trata de un trastorno de ansiedad, el cual se manifiesta en la primera infancia, y se caracteriza por la incapacidad de hablar en ciertas situaciones sociales (como por ejemplo la escuela), aunque el menor sí puede expresarse en otros ambientes como en la casa. Alrededor de uno de cada 1,000 niños en todo el mundo sufre este trastorno.
 
Esta alteración interfiere con el rendimiento escolar y la comunicación social.
 
Muchos de los niños y niñas con mutismo selectivo suelen presentar timidez extrema, perfeccionismo e incapacidad para comunicarse con los demás, aunque sean capaces de hablar. También llevan sus manos directamente a la boca para taparla.

¿Qué causa el mutismo selectivo?

Las causas se desconocen; sin embargo, los científicos opinan que este trastorno puede ser heredado, y se ha comprobado que en niños que lo padecen, al menos uno de los padres sufrió de timidez extrema durante su juventud. 
 
Este trastorno también hace referencia a varios factores como: preocupación excesiva, abandono, descuido, sobreprotección familiar, abusos, falta necesaria de estimulación lingüística, déficit lingüístico hereditario y más. 
 
Los estudios han demostrado que algunos niños nacen con temperamentos inhibidos. Esto significa que incluso de recién nacidos son más propensos a ser miedosos y recelosos ante nuevas situaciones. Hay motivos para pensar que muchos —o la mayoría— de los niños con mutismo selectivo han nacido con este tipo de temperamento inhibido.
 
En los niños con mutismo selectivo las respuestas a la ansiedad se desencadenan al desenvolverse socialmente, ya sea en la escuela, lugares de juego o reuniones sociales. Aunque no exista ninguna razón lógica para el miedo, las sensaciones que el niño experimenta son tan reales como las padecidas por una persona con una fobia. 

¿Cómo buscar ayuda y cómo se trata?

La intervención psicológica es el primer paso para ayudar a un niño con mutismo selectivo, y esta se lleva a cabo por psicólogos. El trastorno es tratado con terapia conductual a través de la exposición controlada. El terapeuta va trabajando gradualmente con refuerzos positivos para aumentar la confianza del pequeño y enfocarse en los entornos en donde este muestra  problemas para hablar. 
 
El trabajo en equipo entre terapeutas y padres de familia es la clave para ayudar al menor con esta condición. 

¿Cómo ayudar a un hijo con mutismo selectivo?

  • Incentiva a tu hijo a socializar, sin presionarlo; pero ofrécele situaciones de contacto social con otras personas.
  • Muéstrale seguridad y confianza. Para esto, es aconsejable reforzar sus esfuerzos en relacionarse con los demás con recompensas verbales como: “¡Muy bien!”. “¡Me encanta escuchar tu hermosa voz!”. “¡Gracias por intentarlo!”. “¡Valoro mucho tu esfuerzo!”.
  • Evita sobreproteger a tu hijo y no refuerces las conductas de inhibición del habla. No se trata de presionar al niño, pero sí de favorecer el contacto social con otros.
  • Establece una rutina. Las situaciones no estructuradas pueden hacer que un niño con mutismo selectivo sienta ansiedad. Deja que tu hijo sepa con anterioridad sobre cualquier cambio que habrá en su rutina, ya sea visitas de otras personas o cambio de actividades. Comprende que no a todos los niños les gustan las sorpresas. 
  • Busca actividades de su agrado y motívale a que te explique a qué juega.

¿Cómo ayudarle en la escuela?

Como parte de un programa de tratamiento integral, es muy importante que la escuela participe en el tratamiento. El primer paso es ayudar a los maestros a comprender el mutismo selectivo. Muchos educadores no han oído hablar del trastorno y el silencio de un niño se puede confundir con la falta de comprensión, habilidad o necedad. 

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