7 prácticas sexuales que pueden resultar muy peligrosas

 
Lun, 10/21/2019 - 16:30
En los últimos años han surgido algunas prácticas sexuales que ponen en riesgo la salud física, mental y emocional de quienes las experimentan. ¡Descubre más a continuación!
Hoy en día interactuamos en un mundo lleno de complejidades (quizás como en cada tiempo y cada época)  en el que niños,  adolescentes y adultos estamos sobre-estimulados de diferentes maneras y en diferentes contextos. Entonces, la monotonía es menos tolerada y la búsqueda de alternativas para no aburrirse es más frecuente.
 
La sexualidad no escapa a esta realidad y es así como poco a poco en los últimos años han surgido algunas prácticas sexuales que han resultado más bien peligrosas, pues ponen en riesgo la salud física, mental y emocional de quienes las experimentan. Algunas, como veremos a continuación, involucran drogas, sexo grupal o violencia.

Carrusel sexual

También conocido como “el muelle” o “ruleta sexual”. Consiste en un círculo formado por  hombres o adolescentes, sentados  o acostados con el pene erecto y varias mujeres o adolescentes se sientan encima de cada uno durante un lapso de 30 segundos o más. Las mujeres van rotando de pene en pene hasta que uno de ellos inevitablemente eyacula y pierde el juego.
 
Al ser un juego que se lleva a cabo sin preservativo, el riesgo de contraer enfermedades e infecciones de transmisión sexual es altísimo, por el gran intercambio de fluidos. Además de las graves lesiones en esas vaginas que no están suficientemente lubricadas y los penes que son manipulados con extrema brusquedad, recordemos que no es juego en el que prima la intimidad, el placer y el éxtasis, sino la competencia, la adrenalina, el desafío y la diversión.
 
Ni qué decir del estrés de un embarazo no deseado, en el que seguramente desconoces quién de todos esos hombres es el padre. 

Asfixia erótica o hipoxifilia

Consiste en interrumpir parcial o totalmente la respiración de la pareja, justo en el momento del orgasmo con el fin de obtener más placer sexual. Para ello, las personas suelen usar sus manos para apretar la nariz o la garganta de la otra persona. O cubrirle la cabeza  con bolsas de plástico o látex, atarle el cuello con cuerdas, sabanas, cortinas, entre otros. Cuando la acción está dirigida hacia sí mismo, se le denomina asfixia auto erótica.
 
Y aunque por lo general las personas conocen sus propios límites y los de su pareja, son varios los casos conocidos a nivel mundial en el que las consecuencias han sido fatales, produciéndose muertes por estrangulamiento o ahorcamiento, entre otros.   

Bondage 

Se basa en inmovilizar a la pareja por medio de ataduras con cuerdas, para ejercer una fantasía de dominación sexual. Algunas ataduras incluso involucran suspensión y pueden ser acompañadas de golpes o latigazos. El peligro radica en que las ataduras pueden provocar lesiones, al igual que los golpes.
 
De ahí que las fantasías sexuales, deben ser practicadas en un entorno de pareja en donde prima el respeto, el afecto y el pleno consentimiento.

Bugchasing

Es una de las conductas sexuales denominadas “parasuicidas”, pues consiste en el deseo consciente de adquirir el VIH. Ya sea por la adrenalina que conlleva, por tener una sensación de libertad, por desafiar las normas sociales o por mantener o fortalecer la relación en el que uno de los dos  tiene el VIH. Son algunos de los factores que empujan a las personas a buscar el contagio.

Hematolagnia

Como su nombre lo indica, la sangre es el elemento que aumenta el placer (como los vampiros); por lo tanto, las personas disfrutan haciéndose cortes en la piel que les hagan sangrar.  Se las hacen a sí mismos y/o a sus parejas, y aunque no son cortes profundos el riesgo de contraer infecciones es altísimo siempre.

Chemsex y Slamsex

Ambos hacen referencia al uso de drogas y alcohol para desinhibirse con el fin de tener sexo sin protección y con diferentes parejas sexuales.
 
Chem (químicos) sex (sexo) se diferencia de Slamsex en que en esta última el consumo de drogas requiere el uso de jeringas y otros utensilios que comparten e intercambian entre ellos, lo que aumenta las posibilidades de contagio de enfermedades como la hepatitis B y el VIH. A esto se le suma el daño al Sistema Nervioso Central que conlleva el consumo de drogas psicotrópicas.

Uso inadecuado de juguetes sexuales

Los juguetes sexuales por lo general no representan ningún riesgo para la salud y su uso puede ser altamente estimulante; pero si no se usan de forma adecuada o si se introducen en ano y vagina objetos no adecuados para tal fin, las consecuencias pueden ser peligrosas, como un alto riesgo de contraer infecciones y hacerse lesiones.
 
Estas son algunas de las tantas prácticas sexuales que hoy en día son catalogadas como de alto riesgo o que representan un peligro para quienes lo practican, sin ánimos de estigmatizar y señalar a los adeptos de las mismas, pues no existe una “normalidad” erótica. Cada uno vive sus prácticas desde su realidad como ser sexuado. La clave está justamente en ser muy conscientes de los riesgos y consecuencias , por supuesto, contar con el consentimiento de las personas involucradas. 
 
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