Aprende a elegir tus colores según lo que desees proyectar

 
Mar, 11/05/2019 - 13:00
Las tonalidades que escojas para vestir harán que las demás personas te perciban con una personalidad parecida a lo que simbólicamente expresa esa tonalidad de color.

La imagen y el estilo personal son parte de nuestro día a día. Cada día nos vestimos e interactuamos con otras personas, y es ese comportamiento al igual que el aspecto que proyectamos  lo que la gente percibe.

Dichos factores estimulan a nuestros interlocutores, con quienes nos comunicamos de forma directa o indirecta, y quienes se forman una imagen y opinión sobre nosotros, que compartirán con otras personas o mantendrán en su memoria cada vez que tengan relación contigo. Esa idea sobre nosotros es el mensaje que recibió sobre nuestra manera de ser, de tratar a los demás, de trabajar y de vernos.

En este sentido, los colores también juegan un papel preponderante, ya que influyen positiva o negativamente en nuestro actuar, nuestro desempeño y la forma en que los demás nos perciban.

¿Te has preguntado por qué eliges los colores que vistes cada día? Desde el punto de vista de la comunicación no verbal, los colores son parte del 93% de información que nuestra imagen comunica. Por lo tanto, son un elemento que suma y resta puntos a la hora de interactuar, entrevistarse, negociar, vender o socializar con otras personas. Las tonalidades que elijas para vestir serán un elemento estratégico según tus objetivos en una determinada situación.

Para lucir los colores con intención y estrategia y lograr objetivos existe el análisis de color. Un color correcto hará que tu rostro se vea luminoso, saludable, con menos arrugas y líneas gestuales y disimulará manchas.

Elegir un color para vestir está basado generalmente en el gusto personal, la personalidad y la moda. Sin embargo, la forma científica de identificarlos es mediante el análisis de colorimetría.

Las tonalidades que escojas para vestir harán que las demás personas te perciban con una personalidad parecida a lo que simbólicamente expresa esa tonalidad de color, por lo que es ideal que conozcas qué gama de color es dominante en tu armonía de color natural según tu cabello, ojos, cejas y piel,  así como saber lucir los demás de forma estratégica para mostrar la imagen que buscas.

Cada color tiene una familia de color cálida (con mezcla de amarillo)  y otra de fríos (con mezcla de azul). También tiene su gama, que comprende los colores luminosos o pasteles opuestos a los oscuros; los vivos (puros) opuestos a los suaves (opacos).

Si tu interés es que las personas te perciban con una personalidad cercana, amigable y accesible debes usar las tonalidades pasteles; un ejemplo sería vestir un color menta celeste, rosa bebé, salmón luminoso, entre otros. Al contrario, las tonalidades más oscuras te mostrarán sofisticado, elegante, profesional, estable, formal, pero distante, ejemplo un verde pino, gris carbón, royal purple.

Las otras dos tonalidades importantes son las suaves que proyectan serenidad, tranquilidad, efecto mediador, conciliador, amable, como con el azul zafiro, verde oliva o fucsia suave. Las tonalidades vivas son contrarias a las suaves, por lo tanto te proyectarán como enérgico, vivaz, moderno, proactivo, sociable, accesible y dinámico; algunos ejemplos son el rojo bermellón, azul vivo o turquesa, entre otros.

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