En la política panameña, ¿dónde están las mujeres?

 
Jue, 08/09/2018 - 13:04
El Istmo aún está lejos de alcanzar una democracia 50/50. Féminas en el poder —y otras que aspiran estarlo— hablan sobre los desafíos por superar.
El empoderamiento político de las mujeres en América Latina ha tenido importantes avances en las últimas décadas. Desde 1990, cuando llegó al poder la nicaragüense   Violeta Barrios de Chamorro, seis mujeres en la región han ocupado la silla presidencial de su país por elección democrática. Además, la legislación sobre cuotas y el debate equitativo han ido tomando terreno. 
 
Pero también existen enormes desafíos, ya que la región dista de alcanzar la igualdad paritaria para tener una democracia más inclusiva e igualitaria. Todavía existe una baja participación de mujeres políticas en todos los poderes del Estado y hace falta más compromiso de los partidos políticos, las instituciones del Estado y la sociedad civil. 
 

El panorama en Panamá

Panamá es uno de los pocos países de América Latina que ha tenido una mujer presidenta de la República (Mireya Moscoso para el periodo 1999-2004). Además, en las elecciones generales del  2014, por primera vez en la historia del Istmo, una mujer, Isabel Saint-Malo, fue electa como vicepresidenta de la República.
 
Sin embargo, la participación de las mujeres en el Poder Ejecutivo y la administración  pública en los dos últimos periodos presidenciales, reflejan que el país se encuentra lejos de contar con una presencia paritaria de mujeres, según el diagnóstico “ATENEA Panamá - Mecanismo de aceleración de la participación política de las mujeres en América Latina y El Caribe", realizado en abril de 2015 por la alianza interagencial conformada por PNUD, ONU MUJERES e IDEA Internacional, con el apoyo de diversas instituciones y actores políticos nacionales. El estudio revela que para el periodo 2004-2009, las mujeres representaron el 20.6% en este ámbito; mientras que en el periodo 2009-2014, la cifra bajó a 12.9% de mujeres.
 
Los registros históricos de la presencia de mujeres en el Poder Legislativo en Panamá evidencian lo lejos que ha estado el país de alcanzar los porcentajes  de participación de mujeres (30% en 1997 y 50% en 2012) propuestos por ley. Tal como establece el documento, la más alta participación de las mujeres en este órgano del Estado corresponde al periodo legislativo 2004-2009 (17.9%) y al actual periodo legislativo 2014-2019 con un 18.3%. En los restantes periodos legislativos no se logró superar el 10% de participación.
 
En el Poder Judicial, la representación femenina ha sido prácticamente nula: solo 6 mujeres han ocupado el cargo de magistrada de la Corte Suprema de Justicia en la historia republicana. Mientras que en los gobiernos locales ha habido poco avance: en las elecciones municipales del periodo 2014-2019, el porcentaje de mujeres electas como alcaldesas se ubicó en 15.6%. (En el periodo2004-2009 fue de 8% y en el 2009-2014, un 9.3%).
 
La cuota en el Poder Ejecutivo y la administración pública está regulada de manera enunciativa y como parte de las acciones de política pública que el Estado desarrollará para estimular la participación de las mujeres en la Ley 4/1999 (artículo 7, numeral 6); mientras que en los ámbitos parlamentario y local está regulada por el Código Electoral (CE). Aunque en el país existía un sistema de cuotas, había  fórmulas para escaparse y hacerlas inaplicables; frente a esto, el Tribunal Electoral (TE) aprobó el Decreto 27 de 11 de mayo de 2018 que  obliga a que haya paridad a nivel de todas las postulaciones partidarias para las elecciones generales de 2019.
 
Pero ¿qué ocurre en Panamá? ¿Por qué la participación no es equitativa aún con los avances realizados?
Féminas en el poder, otras que han estado y algunas que aspiran estarlo, aportan su perspectiva sobre el papel de la mujer en la política panameña y algunos desafíos por superar.
 

Giulia De Sanctis: a ellas les cuesta más 

La secretaria nacional de la Acción Femenina del Partido Pupular (Afepp), Giulia De Sanctis, expone que la paridad no es un tema de que la mujer sea mejor que el hombre, sino de justicia y equidad. "En la sociedad somos el 50% y aunque la elección es voluntaria del elector, la mujer debe tener la posibilidad de ser electa".
 
De Sanctis mira con buenos ojos el tema de las cuotas para incluir a más mujeres en el sistema político. "Fui secretaria de las mujeres en el Partido Popular (PP) para la elección del 2014 y fui testigo de que se buscaron mujeres, pero no había. Mientras no sea obligatorio y siga esa farola de escape, es muy difícil que la mujer participe", subraya.
 
Para la secretaria de Afepp, muchas mujeres no quieren correr voluntariamente por problemas de fondo de un sistema paternalista. "Una de las razones es económica. Las mujeres  somos más conservadoras que los hombres en este tema y más cuidadosas con el patrimonio. Además, es una realidad que la mujer tiene menos acceso al dinero y al crédito y tiene menos capacidad de solicitar donaciones. Hay un poquito de incapacidad histórica, precisamente por la falta de práctica", dice.
 
Otro obstáculo es el tema cultural. "A pesar de que hace varios años la mujer vota, tenemos poco tiempo que la mujer accede a lo público; entonces existe la conciencia colectiva de que el lugar de las mujeres es la casa, lo privado, ahí es donde ella puede mandar, ejercer sus habilidades", señala.
 
Agrega que otro punto en contra es que la mujer se limita por el papel de cuidadora que históricamente ha tenido; además, al entrar a la política está  más expuesta que el hombre porque se le critica personalmente. "Hay mujeres que se sacrifican por el supuesto bienestar de la familia, en lugar de que tanto ella como la familia entiendan que todos deben tener sus necesidades satisfechas, tienen los mismos derechos y tienen que compartir eso juntos".
 
Giulia cree que estos estereotipos se pueden romper a través del empoderamiento femenino, para que la mujer tenga voluntad más allá de que la sociedad prepare los espacios para la participación femenina. "Que la mujer sepa todo lo que se está haciendo en normas, leyes, apoyo a la mujer, posibilidades de empoderarse y aprender.  La mujer debe romper esas cadenas de que es malo participar, y debe aprender cómo hacerse respetar y prepararse". 

Mireya Moscoso: abrir caminos 

Mireya Moscoso ganó las elecciones presidenciales de Panamá, en 1999, y se convirtió en la primera mujer presidenta en la historia del país. La esposa del expresidente panameño Arnulfo Arias Madrid  fue la jefa del Estado cuando el país recuperó la soberanía del Canal de Panamá por parte de Estados Unidos. 
 
Moscoso expresa que para ella fue un reto llegar a la presidencia y demostrar con su mandato que las mujeres tienen la misma capacidad que los hombres para gobernar un país
 
La carrera para llegar a la silla presidencial no fue fácil: en 1994, en su primer intento, fue candidata junto a seis hombres. "Siempre las encuestas me ponían en un quinto lugar. Me dediqué a caminar todo el país llevando mis propuestas de gobierno. Tuve la oportunidad de hablar con miles de personas humildes que creyeran en nosotros. No fue fácil convencerlos de que una mujer podría hacerlo igual que un hombre", cuenta. El día de la elección quedó en segundo lugar, con un 3 % de diferencia. Para 1999, Moscoso ganó las elecciones presidenciales con el 42% de los votos.
 
La expresidenta sostiene que existe una línea delgada entre la vida de política y la de la mujer, mamá, profesional. "Cuando se llega a ser presidenta de un país te conviertes en madre de 4 millones de personas. Había noches en las que no se dormía pensando que tenías que tomar la mejor decisión para tu país. El trabajo se convierte en 24 horas, 7 días a la semana, pues debes demostrar que la mujer tiene la capacidad de tomar decisiones correctas, tal como lo hubiera tomado un presidente hombre", recalca.
 
Opina que ser política es un compromiso con el país que ella ya cumplió, por lo que descarta volver a participar en la contienda electoral.

Ana Matilde Gómez: una democracia real

Ana Matilde Gómez es la primera procuradora general de la nación que ha tenido el país durante su vida republicana. 
 
Gómez, quien actualmente es diputada independiente y precandidata presidencial por la misma vía, asegura que uno de los mayores retos que enfrentan las mujeres es la falta de formación política dirigida a ellas, para romper con paradigmas ancestrales y que las féminas puedan participar en igualdad de condiciones. "Todavía no se ha dado capacitación suficiente para que la mujer pueda complementar su vida personal con los atributos necesarios  para una contienda que es muy hostil, para un escenario que es muy agresivo, muy discursivo; la narrativa de la mujer aún no tiene el componente histórico, económico, social y de ciencia política que demandan los nuevos tiempos. La mujer que lo tiene lo trae al proceso", menciona.
 
Aunque piensa que ser mujer no es una limitación, afirma que a unas féminas les es más difícil que a otras llegar a cargos públicos.  "Hay mujeres a las que les cuesta muchísimo incursionar, porque salen de escenarios totalmente distintos a este medio adverso concebido desde una percepción androcéntrica, diseñado para hacer políticas en forma de hombre". En su caso, dice que las puertas no se le han cerrado por ser mujer, sino por ser independiente, "por haber hecho una carrera política sin ataduras, como lo dije desde mi primera campaña".
 
La precandidata presidencial exhorta a las mujeres a participar en la política, para que haya una real democracia. "Nosotras somos la mitad de la población del país y del mundo; por lo tanto, no se puede concebir políticas públicas para poder tocar, impactar y resolver aquellos conflictos que la mujeres padecemos en el mundo si no hay mujeres participando. Las mujeres debemos estar donde se toman las grandes decisiones, porque entendemos perfectamente las necesidades de un mundo cada vez más cambiante, agitado, competitivo y conflictivo", dice. Considera que no solo es un derecho, sino un deber de la mujer, ser cada vez más parte de las decisiones del país.
 
Aconseja a las que quieran lanzarse a un puesto de elección popular definir su línea política al tomar la decisión para así estar conscientes por medio de qué vía van a correr, y posteriormente acercarse al TE para documentarse sobre cuáles son las reglas en el camino.

Zulay Rodríguez: hacer política diferente 

Hija de una dirigente magisterial y de un papá que estuvo en el exilio, la actual diputada de la República Zulay Rodríguez Lu cuenta que dentro de la política la mujer debe ser muy fuerte. "A la mujer se le exige seis veces más que al hombre, y cuando hay ataques no solamente se meten con ella a nivel personal, sino con su familia". 
 
Rodríguez opina que para las mujeres es más difícil alcanzar un puesto político, porque lo logran caminando, casi sin recursos ni aliados. "Cuando la mujer tiene una familia, sale del trabajo, se va a caminar por la comunidad y llega a casa a seguir su labor. Pero los hombres hacen la política de una manera diferente: muchos de ellos no caminan, sino que van, se toman cuatro tragos con los amigos hasta tarde y resuelven los asuntos de la política en las actividades sociales".
 
En este sentido, la diputada cree menester que la mujer, más allá de la fortaleza de carácter, debe tener apoyo familiar. "Yo les digo a todas las mujeres que si van a entrar en la política, deben tener el apoyo de la familia. Porque en la política todos los días vas a ver traiciones, vas a ver que los que eran tus supuestos amigos después vienen, agarran la información y se la llevan a tus adversarios o a tus enemigos políticos, y la familia es la que queda para apoyarte incondicionalmente".  
 
Rodríguez dice que uno de los mayores problemas, además de la sociedad machista, es que las féminas no se apoyan entre sí. "Las mujeres deberíamos ser más solidarias, más unidas, deberíamos apoyar a las otras. Además, tenemos que enseñarles a nuestros hijos a no ser machistas para así ser un país progresista, que incluya a las mujeres, a los jóvenes y a las minorías". 
 
Expresa que las mujeres le pueden aportar a la cosa política su sensibilidad y empatía. "Somos personas que de verdad nos identificamos ante el dolor y la necesidad humana.  Y generalmente las mujeres, cuando llegan, no lo hacen para robar, sino para servir a los demás".
 

Judy Meana: hay que atreverse

La periodista y empresaria Judy Meana aspira a ser diputada en 2019 con el partido Molirena. "Decidí meterme en la política porque he visto y sentido de cerca los problemas que están afectándonos a todos. La campaña será una gran oportunidad para compartir mi experiencia e ideas sobre cómo mejorar la calidad de vida de los panameños", expresa  Meana, quien además fue la primera mujer vicepresidenta de la bolsa diamantes de Panamá, en 2014. 
 
Meana manifiesta que en la actualidad las mujeres están ganando espacios dentro del campo político. "Es cuestión de atreverse, de demostrar capacidad en el presente, cambiando y mejorando nuestro entorno", dice. Sin embargo, ha notado que muchas mujeres con ganas de participar en la vida política desisten porque anteponen excusas como el dinero y el cuidado de la familia.  "Esas son excusas; si de verdad quieren trabajar por el país, tienen que estar dispuestas a hacer sacrificios. Lo primero que deben hacer es informarse sobre lo que conlleva una candidatura, leer el Código Electoral y organizarse en casa", sugiere.
 
Para las elecciones de 2019 visualiza a mujeres valientes y con mucho liderazgo, ya sea como candidatas o como activistas. "Tenemos que unirnos y hablarle a la gente que nos rodea, para que voten por convicción y no por emoción. Que investiguen y conozcan bien a los candidatos y candidatas", menciona.
 
De la política criolla, la emprendedora quisiera que dejara de ser algo emocional. "Necesitamos más debates, entrevistas en vivo por televisión, radio y redes sociales sobre temas importantes para escuchar lo que piensan los candidatos".
 
Y aunque el país esté atravesando por una difícil coyuntura en la cosa política, opina que la credibilidad de las personas en este tema depende de la madurez de cada cual. "Hay quienes se decepcionan y piensan que todo el mundo es igual. Otros confían y dan segundas oportunidades. Otros prefieren intentarlo con alguien nuevo. Para que tengamos todos mejores relaciones humanas, debemos tener admiración, respeto y confianza mutua", expresa.

Génesis Arjona: más valentía para hacer patria

Génesis Arjona ha sido 'miss' y cara de televisión; pero ahora cambia las luces y sets por las calles que debe caminar para buscar los votos y llegar a ser diputada del circuito 8-9, por el partido Cambio Democrático.
 
"Desde muy joven me ha encantado la política, mi sueño era ser periodista o trabajar para mi país. Nací en San Miguelito y crecí en Ciudad Bolívar, Alcalde Díaz, en donde vivo en carne propia las necesidades de la comunidades", explica.
 
La joven opina que lastimosamente a su generación los políticos tradicionales, que no quieren salir del poder, no les dan la oportunidad para aportar de forma positiva al país y luchar por los derechos humanos.
 
Sobre la baja participación de las mujeres, cree que se debe a paradigmas. "La sociedad  te juzga sin conocerte, pero es algo que podemos cambiar las mujeres, somos empoderadas y debemos demostrar que existe la igualdad de género. Somos hermanas, madres, líderes, luchadoras y guerreras de nacimiento; solo hay que ser valientes y atrevernos a dar ese gran paso", menciona.
 
Génesis es consciente de que en el mundo político hay estereotipos y críticas. "Depende de nosotras como mujeres tomar decisiones valientes y atrevernos a demostrar que somos mujeres capaces y completas". Ella no cree en cara bonita, sino en el trabajo, propuestas de leyes, hechos y aportes positivos que se puede lograr por un mejor país.
 
Opina que ser mujer no debe ser una limitación dentro del campo político. "Las mujeres avanzamos con paso firme en el ámbito profesional y somos capaces. Es triste ver que somos pocas las mujeres que nos atrevemos a incursionar en el mundo de la política. Tenemos la misma oportunidad que los hombres de demostrar que somos líderes, inteligentes, emprendedoras y capaces de llevar importantes cargos para el país. Por esa razón, exhorto a todas las mujeres que aspiran y tienen propuestas nuevas, que aporten a nuestro país, que se atrevan a inscribirse en los partidos políticos y luchemos todos juntos", alienta.
 

Juana Herrera: aportar al país 

La doctora Juana Herrera Araúz, presidenta del Foro Nacional de Mujeres de Partidos Políticos cree que uno de los mayores obstáculos que afrontan las mujeres en la política es la falta de apoyo por parte de otras féminas.  "En democracia no debemos ser egoístas. No todas las mujeres están tan comprometidas en que otras deben seguir. Lamentablemente, algunas dicen que si ellas debieron ganárselo, las demás se deben fajar, pero no es tan fácil. No es un tema de fajarse, sino que de hecho hay condiciones que desfavorecen la participación de la mujer en la vida política", distingue.
 
La psiquiatra, quien ha sido directora del Instituto Nacional de Salud Mental y Coordinadora Nacional de Salud Mental, opina que la mujer le puede aportar mucho a la política debido a su dedicación. "La mujer cuando se involucra, lo hace con compromiso, pasión y lleva a cabo la tarea cueste lo que cueste", expresa. Además, según la doctora, las mujeres son menos corruptibles y se identifican más con las causas sociales, pues están sensibilizadas con temas como los adultos mayores y la sociedad infantil, debido al papel en la crianza y cuidado que han asumido históricamente.  
 
Herrera subraya que en el país es necesario reforzar el movimiento femenino. "No es una lucha contra los hombres. Todas tenemos papás, hermanos y esposos. Es comenzar a compartir, porque el espacio político, de toma de decisiones, no es exclusivo de ellos. Nosotras también podemos hacerlo bien", asevera.
 
Afirma que es fundamental que tanto el foro como otros organismos empiecen a preparar a las mujeres con cuatro años de anticipación a las elecciones, especialmente a las más jóvenes, en temas como imagen, manejo en público, gestión de redes sociales y cómo buscar fondos. 
 
Anima a las féminas a ser parte de un cambio social. "En el foro tenemos una campaña que se llama  #PostulateMujer que les mandamos a todas, porque si te quedas en casa y criticas desde las redes, sí vas a hacer ruido, pero no cambio. Necesitamos que te incorpores, participes, tomes decisiones". 
 
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