Hablemos claro: Tu peso es más que un número

 
Lun, 06/24/2019 - 06:00
Si alguna vez te has sentido frustrado por no alcanzar tu peso ideal, aunque reconoces que te has esforzado lo suficiente como para ver ese número moverse, quizás es momento de un cambio de perspectiva, aquí te decimos por qué.
No es para nada extraño ver cómo las personas se desmotivan al seguir una vida saludable cuando se les inculca que su “peso ideal” debe ser en base a un Índice de masa corporal (relación entre peso y estatura) perfecto, sin importar su edad, estado de salud, situación previa de embarazo u otra, e incluso el peso promedio que han tenido en los últimos 5 o 10 años.  ¡Terrible!
 
Y es que definir metas de salud va más allá de solo seguir una tabla de peso normal para la estatura, ya que no siempre se dará el caso de una meta realista si solo nos limitamos a esto.
 
Recuerda: El índice de masa corporal no se puede considerar como único indicador del estado nutricional.
 
Así como para diagnosticar una enfermedad cardiovascular u otros se requieren hacer varios exámenes, de la misma forma debe ser  cuando nos referimos a nuestro estado nutricional.

Composición de tu cuerpo

El peso es la sumatoria de diferentes compartimientos que aloja nuestro cuerpo, pero no todos llenos del mismo material. Allí radica la gran diferencia entre unos y otros. Los niveles adecuados de masa grasa, masa muscular, líquidos corporales y masa ósea son distintos entre sí y cada uno tiene su función determinada.

¿Qué niveles son saludables?

Al mencionar que cada compartimiento tiene su función, también hacemos referencia a que debe mantenerse en un rango óptimo para lograr el equilibrio corporal, no muy por debajo ni muy por arriba. A continuación definiremos los diferentes compartimientos y sus características:
 
Masa grasa. Aunque muchos quieren luchar contra ella, la verdad es que tiene una labor importante como servir de reserva energética; además, funciona como aislante de temperatura, tiene lugar en procesos hormonales, entre otras cosas. Del total de masa grasa, usualmente el 50% se encuentra justo debajo de la piel, es decir, es subcutánea. 
 
Está determinado que cambios en la edad, sexo y estado de salud pueden influir en la variación del porcentaje la misma. 
 
Hasta aquí todo parece bueno, pero dónde se aloja la grasa corporal es fundamental. Por ejemplo, la grasa abdominal, es conocida por su relación con enfermedades crónicas; está evidenciado que por lo menos del 42% al 70% está determinada por la herencia, y en ese caso hay que luchar contra ella.
 
Los rangos diagnósticos de la grasa corporal pueden varias según el tipo de instrumento con que se mida. A manera estándar podemos tomar los dados por American Council of Exercise:
 
Nivel Mujeres
Hombres    
 
Grasa Esencial 10% a 13% 2% a 5%
Atleta 14% a 20% 6% a 13%    
Fitness 21% a 24% 14% a 17%   
Aceptable 25% a 31% 18% a 24%    
Obesidad > 32% > 25%
 
Masa libre de grasa. Aquí entra la masa muscular, que para hombres debe estar por encima del 45% y en mujeres por encima del 39%; sin embargo, esta medida estándar no limita a que pueda ser mayor este porcentaje, tomando en cuenta que la masa muscular es metabólicamente activa y nos provee la capacidad de quemar más calorías por minutos, según la proporción que exista en nuestro cuerpo. 
 
Por otro lado, la masa libre de grasa se relaciona con la fuerza a la hora de realizar un trabajo. Es por esto que las diferencias en las habilidades físicas y metabólicas de 2 individuos que pesan lo mismo y miden igual en estatura se relacionan directamente a cómo está compuesto su cuerpo, específicamente “cuánta masa muscular tiene”. 
 
En cuanto al agua corporal, su rango óptimo oscila entre el 55% al 65% del peso corporal y  la masa ósea usualmente debe permanecer en 15% y 12% del peso corporal, en hombres y mujeres, respectivamente.

No uses solo la pesa

Para determinar la composición corporal es necesario la utilización de algunos métodos adicionales, que van desde los más básicos y económicos hasta los más sofisticados pero muy costosos. A nivel de consulta es accesible, tanto para el paciente como para el profesional, hacer uso de los pliegues cutáneos los cuales son insertos en fórmulas especiales que determinan finalmente tu porcentaje de grasa. Esto acompañado de medidas de circunferencias te ayudará a tener una idea bastante clara; sin embargo, su precisión no es la mejor, aunque no quiero desmeritar su uso. 
 
La bioimpedancia es una forma más especializada, no obstante, es importante que el especialista te haga las observaciones pertinentes antes de utilizarla, como si ya te ejercitaste, estás embarazada o si portas algún marcapaso,  dependiendo del equipo que esté utilizando.
 
Mejor demostrado, ¡imposible! Ya sabes, pesarte todos los días mientras estás realizando un plan nutricional y/o ejercicios físicos no necesariamente refleja la realidad de lo que ocurre en tu cuerpo. Eso sí, es necesario ser disciplinado y trabajar en serio por nuestra salud, a la vez que acompañas tu proceso con buena asesoría y mediciones confiables.

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