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Capira se prepara para recibir a miles de personas en su gran Carnaval. S.R.M. Noemí Liseth González Alonso, soberana de la Calle Abajo 2026, abrió su corazón para hablar sobre los sacrificios, retos y la responsabilidad que implica portar la corona.
Noemí Lizeth González Alonso, reina de Calle Abajo de Capira 2026. Foto: Calle Abajo de Capira.
El Carnaval es una de las fiestas más esperadas por los panameños, donde durante cuatro días se vive entre agua, música y alegría. Más allá de la celebración, representa la cultura y tradición del país. Sin duda, no se trata solo de rivalidad o de lucirse ante el público, sino de demostrar la capacidad de transmitir orgullo y sentido de pertenencia al pueblo, una tarea que recae principalmente en las reinas.
Aunque en muchas regiones del país se celebra esta festividad cultural que año tras año atrae a numerosos visitantes, uno de los puntos más esperados es el Carnaval capireño, en la provincia de Panamá Oeste, distrito de Capira. En este contexto, el equipo de Revista Mujer tuvo el placer de conversar con Su Real Majestad Noemí Liseth González Alonso, futura reina de la Calle Abajo 2026, quien compartió parte de los sacrificios, retos y responsabilidades que ha asumido de cara a la festividad más querida por su pueblo, destacándose como una mujer que vive el Carnaval con amor y compromiso.
RETOS
Entre las actividades, las prácticas de tonadas y las responsabilidades propias del reinado, también existen grandes retos. Noemí lo expresa de la siguiente manera:
“Yo creo que el mayor reto ha sido asumir la magnitud de la responsabilidad que implica representar a toda la Calle Abajo de Capira, entendiendo que ya no hablo solo por mí, sino por todo un pueblo. Cuidando cada palabra, cada actitud y cada decisión, porque todas tienen un impacto”.
Uno de los desafíos más grandes ha sido el manejo del tiempo. El Carnaval exige presión constante; sin embargo, ella considera que todo este proceso deja una enseñanza fundamental: mantener la calma, trabajar con serenidad y actuar con confianza. Más allá de la competencia y la rivalidad, su objetivo es representar a su tuna con elegancia y respeto.
SACRIFICIOS
Junto a los retos, el reinado también implica sacrificios. Para Noemí, el tiempo es un factor clave en su vida, pues ha tenido que dividirlo entre su familia y los compromisos de la tuna, algo que al inicio resultó complicado, pero posible.
“Todos esos momentos que formaban parte de mi rutina familiar, como fiestas, celebraciones o reuniones, muchas veces he tenido que posponerlos para cumplir con los compromisos que conlleva este reinado. Pero no me arrepiento, porque cada cosa que hago, la hago con amor”. Expresa Noemí Liseth.
Destaca que cada sacrificio representa ese amor por la Calle Abajo de Capira, un proceso que agradece, honra y vive con orgullo.
APOYO FAMILIAR Y DE SU TUNA
“Lo digo con el corazón en la mano: el respaldo de mi familia ha sido mi base, mi equilibrio y la fuerza en cada etapa de este proceso”.
Conocida cariñosamente como “La Zafiro”, resalta que su familia ha vivido con ella cada emoción y cada logro, brindándole fortaleza incluso en los momentos en los que siente que ya no puede más.
Además, Noemí reconoce el apoyo incondicional de su pareja, a quien considera un pilar importante en este camino, demostrando que con paciencia, amor y respeto, todo es posible.
De igual manera, valora profundamente a la organización de su tuna, cuyo trabajo arduo y constante defiende los colores y mantiene viva la esencia del Carnaval. Afirma que sin ellos, la elegancia, la presencia y el sonido de un pueblo no serían posibles.
PREPARADA PARA LO QUE SE AVECINA
“La clave del Carnaval es mantener la serenidad, el carácter y, por supuesto, la elegancia. El Carnaval es pasión, rivalidad y tradición, pero también es cultura”.
La soberana enfatiza que la verdadera grandeza se demuestra en la forma de responder ante insultos y mofas, asegurando que ninguna provocación altera su esencia ni su educación.
“Prefiero que mi respuesta sea el trabajo que hago, la unión de mi tuna y la altura con la que llevamos nuestro Carnaval. La competencia se disfruta, pero el respeto nunca se negocia”.
EL REINADO COMO APRENDIZAJE
Este proceso le ha permitido descubrir su fortaleza como mujer, su disciplina y sensibilidad. Para ella, el liderazgo no se basa solo en la presencia, sino en el carácter, el equilibrio y el compromiso genuino con el pueblo.
Recuerda que sus inicios en los reinados comenzaron como un sueño, impulsado por su amor al Carnaval. En 2023, tuvo el honor de ser reina de la Calle Abajo de San Carlos, una experiencia que marcó su vida y le enseñó a representar una comunidad con empatía y responsabilidad.
Hoy, como reina de la Calle Abajo de Capira, llega con mayor madurez y conciencia, dispuesta a dar lo mejor de sí y a cosechar los frutos de una preparación constante.
REINA DE CALLE ABAJO DE CAPIRA 2026 ''LA CORONA TEMPLO DE ZAFIRO AZUL''
Este viernes fue oficialmente coronada Su Real Majestad Noemí Liseth González Alonso como reina de la Calle Abajo de Capira 2026. Sobre el significado de portar la corona, expresó:
“Representa un honor, una gran responsabilidad y mucho compromiso. No es solo un símbolo de belleza o fiesta, sino la confianza que todo un pueblo deposita en mí. Significa representar con dignidad y respeto a cada familia, a cada niño y a cada persona que vive el Carnaval”.
Desea transmitir amor, unión, orgullo y alegría, invitando a vivir estas fiestas con respeto, de forma sana y segura, recordando que este reinado no es solo suyo, sino de toda su tuna y del pueblo de Capira.
Finalmente, extiende una invitación al pueblo capireño y a quienes visitan la región:
“Disfruten de un Carnaval de lujo, con elegancia, brillo y pasión, como solo la Calle Abajo sabe hacerlo. Los esperamos con los brazos abiertos para vivir el mejor Carnaval del área oeste”.
Desde la sala de redacción de Revista Mujer les deseamos unos carnavales llenos de alegría, música y tradición. Disfruten cada momento con responsabilidad, cuídense entre todos y vivan la fiesta con conciencia, respeto y mucho corazón. ¡Felices carnavales!
