Lidiando con el estrés: consejos para el lugar de trabajo

 
Lun, 10/14/2019 - 14:46
El estrés en el trabajo puede consumirlo todo, pero no hay razón para que lo haga. Afronta los desencadenantes, mantén la perspectiva y pide ayuda cuando la necesites.
[Escrito por personal de Mayo Clinic]

El lugar de trabajo probablemente sea una fuente de estrés, pero te sientas impotente ante los efectos de ese tipo de estrés. Sobrellevar eficazmente el estrés en el trabajo puede beneficiarte tanto en tu vida profesional como en la personal. A continuación te ofrecemos sugerencias para ayudarte a controlar la situación.

Identifica los desencadenantes del estrés

Tu personalidad, tus experiencias y otras características únicas influyen en el modo en que respondes al estrés y lo sobrellevas. Las situaciones y los sucesos que son preocupantes para tus colegas podrían no molestarte en absoluto, aunque también es posible que seas particularmente sensible a determinados factores de estrés que no parecen molestar a otras personas.

Comenzar a afrontar el estrés en el trabajo requiere primero identificar los desencadenantes.

Durante una semana o dos, registra las situaciones, los sucesos y las personas que suscitan una reacción física, mental o emocional negativa en ti. Incluye una breve descripción de cada situación, mientras encuentras respuesta a preguntas como las siguientes:

·       ¿Dónde estabas?

·       ¿Quién estuvo involucrado?

·       ¿Cuál fue tu reacción?

·       ¿Cómo te sentiste?

Luego, evalúa ese inventario del estrés. A lo mejor descubres causas evidentes de estrés, como la amenaza de perder tu trabajo u obstáculos en un proyecto en particular; también podrías notar causas sutiles pero constantes de estrés, como el tiempo que debes invertir para ir y venir del trabajo o un ambiente laboral incómodo.

Afronta los desencadenantes del estrés

Una vez que identifiques los factores que desencadenan tu estrés, considera cada situación o acontecimiento y busca formas de resolverlos.

Por ejemplo, supongamos que estás atrasado en el trabajo porque tienes que salir antes para retirar a tu hijo de la escuela. Quizás puedas preguntar a otros padres o a algún vecino si sería posible turnarse para retirar a los niños de la escuela, o tal vez puedas empezar a trabajar más temprano y tomar un receso más corto para el almuerzo o trabajar en tu casa por la noche para ponerte al día.

A menudo, la mejor manera de lidiar con el estrés es encontrar la manera de modificar las circunstancias que lo provocan.

Maximiza tu capacidad de administrar el tiempo

Además de abordar ciertos desencadenantes específicos del estrés, generalmente vale la pena mejorar la capacidad de administrar el tiempo, sobre todo si tiendes a sentirte abrumado o bajo presión en el trabajo. Por ejemplo:

·       Fija objetivos realistas. Trabaja con colegas y administradores para establecer expectativas y plazos realistas. Establece revisiones de progreso regulares y modifica tus metas según sea necesario.

·       Haz una lista de prioridades. Prepara una lista de tareas y clasifícalas en orden de importancia. Durante el día, consulta la lista de prioridades y trabaja en las tareas siguiendo el orden de importancia.

·       Protege tu tiempo. Si tienes un proyecto difícil o de especial importancia, reserva tiempo para trabajar en él sin interrupciones. Además, divide los proyectos grandes en tareas más pequeñas.

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Mantén las cosas en perspectiva

Cuando tu trabajo es estresante, puedes sentir que absorbe toda tu vida. Para mantener las cosas en perspectiva:

·       Obtén otros puntos de vista. Habla con colegas de confianza o con amigos sobre tus problemas laborales, porque esas personas pueden darte opiniones o sugerencias para afrontar la situación. A veces, el simple hecho de hablar sobre un factor de estrés puede aliviar.

·       Toma un descanso. Aprovecha al máximo las pausas de tu jornada laboral, porque hasta unos minutos de tiempo personal durante un día de trabajo ajetreado pueden ser reparadores. Asimismo, tómate un descanso cuando puedas, ya sea unas vacaciones de dos semanas o un fin de semana largo. Además, intenta no pensar en el trabajo en determinados momentos; por ejemplo, no revises tu correo electrónico en casa por la noche o apaga el celular en ciertos momentos cuando estés en tu casa.

·       Ten un método de desahogo. Para evitar el agotamiento, resérvate un tiempo para hacer actividades que disfrutes, como leer, socializar o practicar algún un pasatiempo.

·       Cuídate. Presta atención a tu salud. Incorpora la actividad física a tu rutina diaria, duerme bien y aliméntate sano.

Cuándo debes buscar ayuda

Si ninguna de estas medidas sirve para aliviar tu sensación de estrés o agotamiento en el trabajo, consulta a un proveedor de atención de la salud mental, ya sea por tu propia cuenta o a través de un programa de asistencia ofrecido por tu empleador. A través de la consejería, puedes aprender maneras eficaces de controlar el estrés en el trabajo.

 

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